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lunes, 23 de julio de 2012

De largo aliento (23 de julio de 2012) - Que Colombia gane medallas no es lo único


Que Colombia gane medallas no es lo único
Por Jhon Jaime Osorio
@jhonjaimeosorio

Publicado en la columna "De largo aliento" del periódico El Deportivo el 23 de julio de 2012

A 4 días de la inauguración de la tercera olimpiada y a 2 de la primera actuación de Colombia con el equipo femenino de fútbol ante Corea, la expectativa por los Juegos ha crecido exponencialmente en el país. Los apellidos Pajón, García, Ibargüen y Figueroa empiezan a ponerse de moda. Los medios de comunicación muestran a sus enviados especiales y dejan escuchar los sonidos de Londres, y ya varios almacenes muestran decorado olímpico. Todos esperamos la mejor actuación de Colombia en la historia. Todos soñamos con ver a los nuestros en el podio. Eso sí, los olímpicos no pueden significar únicamente eso; los Juegos tienen que ser mucho más que las medallas que esperamos.

La competencia en todo su esplendor. La posibilidad única de ver a los mejores deportistas del mundo en 26 deportes diferentes luchando por ganar en un certamen con una carga simbólica única. Por encima de cualquier mundial o de cualquier torneo continental, están los Olímpicos. No son el evento perfecto, porque tienen asuntos cuestionables, pero son la cita máxima del deporte, y solo puede verse cada cuatro años.

Los juegos Tienen un componente artístico alto en las ceremonias centrales, un manejo protocolario en las premiaciones y una variedad tal vez única de propuestas periodísticas. Pueden ser una clase intensa de geografía; sirven para ubicar en el mapa a países como Yibuti, Eritrea, Lesoto, StKitts y Nevis, Kirguistán, Myanmar o Kiribati.  También son un curso acelerado de deporte: en el caso colombiano nos permitirá conocer disciplinas como el pentatlón moderno, el Kayak, el hockey sobre césped y la gimnasia en trampolín. Y ni hablar de todo lo que se puede aprender de cultura general: las tradiciones religiosas de los musulmanes, los diferentes rituales de preparación y celebración, el particular vestuario de los países árabes, y la diversidad de idiomas y lenguas nativas.

Hay que abrir la mirada. Los Juegos son una escuela abierta, no solo una competencia donde Colombia puede ganar medallas. Son dos semanas intensas y hay que aprovecharlas. Ojalá en las escuelas, colegios y universidades les abran espacio en sus agendas. Ojalá usted saque tiempo para disfrutarlos y aprender de ellos. Un poquito de cultura deportiva le caería bien al país. Que Colombia gane medallas es muy importante, pero no es lo único para mirar en unos Olímpicos. 

lunes, 16 de julio de 2012

De largo aliento (16 de julio de 2012)-No midamos por medallas, sino por diplomas


No midamos por medallas, sino por diplomas
Por Jhon Jaime Osorio
@jhonjaimeosorio

Publicado en la columna "De largo aliento" del periódico El Deportivo el 16 de julio de 2012

A 11 días de los Olímpicos, la agenda de los medios gira hacia ellos y el interés público crece. El mundo empieza a mirar hacia Londres, y en Colombia, gracias a la numerosa delegación, la más grande de la historia, la expectativa es alta. En la calle la pregunta de rigor para quienes estamos metidos en el mundo del deporte es: ¿cuántas medallas vamos a ganar? Mi respuesta es sencilla: “hemos progresado mucho, pero no midamos el progreso deportivo solo por medallas”.

Tener más cantidad de deportistas no nos garantiza conseguir más medallas; no es un asunto directamente proporcional.  A Múnich en el 72 fueron 59 colombianos y la cosecha fue la más alta de la historia, con 1 plata y 2 bronces. A Beijing fueron 67, 8 deportistas más, y el logro fue de 2 medallas.

En el ejercicio matemático, algunos se llenan de confianza al saber que en los últimos 3 juegos el país ha conseguido algún metal: 1 en Sidney, 2 en Atenas y 2 en Beijing. El levantamiento de pesas es el único deporte que ha estado presente en esa seguidilla. Es claro que las medallas olímpicas no se ganan por costumbre que el progreso en una disciplina no se puede medir solamente por los metales.  El deporte tiene múltiples variables. En Londres nadie tiene garantizado el podio: una lesión, una mala tarde, un error, un rival que se crece… Cualquier cosa pasa, Así haya en Colombia deportistas y deportes que han hecho un gran proceso hacia la trigésima olimpiada.

Los números son fríos y la forma de utilizarlos permite todo tipo de pronósticos, llenos de calor y amor patrio; o con mirada apocalíptica y negativa.

Mi invitación es sencilla: no midamos el progreso deportivo de Colombia por las medallas que obtenga, así ese sea el referente inmediato. Seamos conscientes de lo difícil, importante y costosa que es una presea. Más bien, para hablar de progreso, miremos por ejemplo, cuántos diplomas olímpicos se logran en Londres. El diploma se le entrega al finalista de cada prueba, es decir, a los 8 mejores de cada competencia. En Beijing fueron 12 diplomas, en Atenas 9 y en Sidney 4. Tal vez no será el mejor indicador, pero medir por diplomas tiene un margen de error menor que el de medir por medallas. 

lunes, 7 de mayo de 2012

De largo aliento (7 de mayo de 2012) - ¿Y ahora solo nos servirán medallas?


¿Y ahora solo nos servirán medallas?
Por Jhon Jaime Osorio
Publicado en la columna "De largo aliento" en el periódico El Deportivo en lunes 7 de mayo de 2012

La inconformidad es parte de la naturaleza del colombiano. Cuando el país logra algo significativo, inmediatamente aparecen los expertos en descalificar. Mientras ayer algunos titulábamos con alegría el cupo 100 a los Olímpicos logrado por la medallista de bronce en Beijing, Jackeline Rentería, muchos empezaban en las redes sociales y en la radio a subvalorar la cifra, tratando de pormenorizar lo significativo de ésta como muestra del desarrollo del deporte colombiano.

En beneficio de los detractores, aceptemos que la cifra de 100 no es exacta. Los dos tenistas, Giraldo y Falla, tienen que conservar sus posiciones en la ATP para lograr las casillas, asunto que no parece fácil con Roland Garros de por medio. Además, los nadadores, la mayoría con marca B, deben esperar una invitación de la FINA, después de que se evalúen todas las marcas A y se miren las casillas que quedan. Tampoco parece fácil. Supongamos que salen todos, ¿96, 97, 98 o 99 deportistas no es meritorio? La cifra redonda es el objetivo, pero superar los 44 de Sidney, los 53 de Atenas y los 67 de Beijing es ya un gran avance.

Otro argumento de quienes consideran “mucha bulla” los 100 colombianos a Londres es que 18 de los cupos son del fútbol femenino. Claro, es un deporte de conjunto, el único que ha logrado casilla desde Barcelona 92 cuando la Selección dirigida por Hernán Darío Gómez clasificó. Si a 100 le quitamos 18, y no habría por qué hacerlo, nos quedan 82, 15 más que en Beijing. ¿No es un avance incrementar la cifra de clasificados? A los Olímpicos van los mejores del mundo.

Finalmente, a esos detractores gratuitos del deporte olímpico y de la alta competencia, a los que seguramente solo les servirán las medallas y no los diplomas olímpicos, o las marcas personales, nacionales o suramericanas que se superen en Londres, se  les recuerda que en esos 100 cupos olímpicos hay vidas enteras consagradas con disciplina y con poco apoyo a tratar de darle renombre a un país que poco les agradece y que solo se acuerda de ellos cuando se suben al podio. Ahí sí como decían las abuelas: “es que a los colombianos si no nos sirve es nada”.