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miércoles, 13 de junio de 2012

Tiro Libre 12 - Nos cerraron el Fútbol


Nos cerraron el Fútbol 
Por Jhon Jaime Osorio
@jhonjaimeosorio
Publicado en la Columna Tiro Libre del periódico Q´Hubo el 13 de junio de 2012

Ya había pasado en el mundial. Después lo vivimos en Colombia con el fútbol criollo. Ahora pasa con la Eurocopa. Es una realidad: ya la televisión abierta no nos muestra sino algunos encuentros de cualquier torneo; los partidos buenos son exclusivos de los sistemas de televisión cerrada. Nos “privatizaron” el fútbol, nos les subieron de valor, nos pusieron a pagar por verlo. Triste pero cierto: de los estadios nos han espantado los antisociales y en la televisión nos “cerraron” la señal. Poco a poco, el fútbol deja de ser la fiesta de todos y se convierte en privilegio de pocos, en una exclusividad marcada por el poder del dinero.

El fútbol de hoy es antes que nada un gran negocio, en el que las cifras son escandalosas y en el que el dinero está por encima del espectáculo. Las taquillas pasaron a segundo plano, y derechos de publicidad y de televisión son el ingreso más significativo para los clubes y las organizaciones de este deporte. Eso explica que lo importante ahora sean los patrocinadores y las cámaras, y no los aficionados rasos; y que en el fútbol ya nadie hable de una responsabilidad pública o de un compromiso con la sociedad. Es negocio puro, y lo demás pasa a un segundo plano.  

En esa nueva dinámica, la televisión con señal cerrada se ha vuelto actor principal; no solo en el fútbol sino en varios deportes y en otro tipo de actividades. El famoso “pague por ver”, o “televisión a la carta” es la modalidad que encaja perfectamente en esa tendencia mercantilista del fútbol. Por más que RCN y su Futbolmanía hayan proclamado que eran “el canal exclusivo para Colombia de la Eurocopa”, desde el principio sabía que los partidos más importantes no los podrían hacer, porque eran exclusivos de Directv. Esa parte del negocio faltó explicarla, para evitar la incomodidad de la gente, que al no poder ver Alemania-Portugal o Francia-Inglaterra se sintió engañada, o frustrada.

Por ahora, el negocio en Colombia por ahora lo hacen los establecimientos públicos. Bares, restaurantes y discotecas son los principales suscriptores de la señal de Directv y se convierten en los sitios “públicos” de encuentro para ver los partidos. Como quien dice: toca armar programa con los amigos o toca pagar por ver; y eso que en el primer caso, si son amigos “gorreros”, termina uno pagando más. 

domingo, 26 de febrero de 2012

Fútbol profesional: ¿interés público o interés privado?

Fútbol profesional: ¿interés público o interés privado?
Publicada en la columna "De largo aliento", en el periódico El Deportivo, el lunes 27 de febrereo de 2012
Por Jhon Jaime Osorio

El director de Coldeportes, Andrés Botero, oficia como “amigable componedor”, entre la Dimayor y tres cableoperadores para la transmisión del fútbol colombiano y su argumento central es que debe ser un asunto de interés público. Que le interese al público es una cosa, pero que pueda llevarse a la figura jurídica de “asunto de interés de la comunidad”, que es el término correcto, es un tema diferente.

En Colombia, la Comisión Nacional de Televisión es por ley la única que puede declarar esta figura para un evento específico. Así, todos los canales se tienen que encadenar y transmitirlo: públicos, privados, regionales y locales. No es el caso del fútbol, o por lo menos de lo que pretende Botero, que está intercediendo para que los cableoperadores tengan acceso a un producto que es propiedad privada y que ya tiene señal de televisión por otro sistema. Es un negocio entre particulares (así Une sea empresa pública) sobe un tema que le gusta mucho a la gente.

La CNTV define como eventos de interés para la comunidad “aquellos cuyo desarrollo interesa a todos los habitantes del territorio colombiano, por razones de identidad y representatividad nacional, cultural y social”. Asumiendo que el fútbol profesional lo fuera, hecho discutible, en lo que media Botero no es en el acceso de todos los habitantes del territorio nacional, sino en el acceso de quienes le pagan a Une, Telefónica y Telmex, que según las cifras de suscriptores, no significan el 30% de la población nacional. Contrario sería, si el doctor Botero estuviera intercediendo para que fuera la televisión pública o privada, de señal abierta, la que lo  transmitiera.

La pugna por los derechos de televisión del fútbol es un asunto de libertad económica, de libre competencia. La Dimayor negoció con Directv. Las cláusulas del contrato permiten que bajo ciertas condiciones los demás entren. De hecho, lo están haciendo los cableoperadores pequeños. Si el fútbol lo transmiten más canales, se ve más y es más visible la imagen de los clubes y de sus patrocinadores. Lo curioso es que cuando Une y Telmex tuvieron los derechos durante 5 años, exigieron la exclusividad sobre el producto y limitaron el acceso de la televisión pública y privada a las imágenes, quitándole opciones de verlo a mucha gente en el país, y quintándole una potencial visibilidad a clubes y patrocinadores.

Para la gente del común, lo justo sería verlo; incluso muchos piensan que los cableoperadores deberían pagar, sin protestar, lo que la Dimayor pide; o que debería ser como en Argentina, transmitido por los canales públicos. Para quienes manejaron el tema durante 5 años, y para quienes lo manejan hoy, el fútbol es un negocio. La gente piensa una cosa, pero un negocio tiene otra lógica, socio.