viernes, 18 de mayo de 2012

De largo aliento (18 de amyo de 2012) - ¡Eso es lo que hay!

¡Eso es lo que hay!
Por Jhon Jaime Osorio
Publicado en la columna "De largo aliento" en el periódico El Deportivo el viernes 18 de mayo de 212

La lista de convocados por Pekerman no tiene ninguna sorpresa. No hay nada novedoso, ni lo habrá. La razón es que en Colombia los hombres de selección no pasan de 20 o 30, y por eso, con Lara, Bolillo, Leonel, Pekerman o cualquier técnico, los nombres son casi los mismos.

A Ospina como arquero no lo discute nadie y a Falcao como goleador tampoco. En las otras 9 posiciones, si hay 2 nombres claros para el puesto no hay un tercero que nos haga dudar. Algunos piden renovación en los centrales, laterales no hay muchos y los volantes dependen del planteamiento que se haga. La discusión más habitual está en quién debería ser el socio de Falcao. Es claro que tenemos una nómina muy limitada en cantidad, aunque sin reparo en la calidad de los que están.

No tenemos tantos ni tan buenos; ni por fuera, ni en casa. Para entender que en caso local no hay mucho producto para el alto nivel, basta repasar los microciclos del profesor Pekerman, o  aventurarnos a decir que en los 11 titulares ante Perú, a lo sumo Dorlan Pabón será el único de los que juegan en la liga criolla.

Las razones pueden ser múltiples, pero hay una evidente: como productores no somos grandes exportadores, y no llegamos directamente al gran mercado, sino que pasamos por puertos intermedios como México y Argentina; o vendemos a mercados que no tienen mucho nivel como China, Estados Unidos o Arabia.

Lo cierto es que llegó la hora de la verdad para la selección de Mayores. Los dos partidos de junio en las eliminatorias mundialistas nos pueden poner a soñar con la ida a Brasil, o nos pueden  dar un aterrizaje de barriga y dejarnos haciendo cuentas de esas que nunca cuadran y con las que hemos vivido en las últimas  tres eliminatorias.

Ahora lo que toca es cuidar mucho a los que están; ojalá no arriesgaran tanto a Falcao en juegos meramente amistosos. También toca aceptar las polémicas de horas y días porque el profesor Pekerman alineó o no a alguien; es absurdo discutir por nombres en la convocatoria con tan pocos que hay para llamar. Además, tendremos que esperar a que los convocados se encuentren en la cancha, bien porque el técnico les da un orden, porque hay una memoria acumulada o simplemente porque mi Dios es muy grande con Colombia.

miércoles, 16 de mayo de 2012

Tiro Libre 8 - Un año, y no le partimos la torta...


Un año, y no le partimos la torta...
Por Jhon Jaime Osorio
Publicado en la columna Tiro Libre de el periódico Q´Hubo el 16 de mayo de 2012


Se nos pasó el primer cumpleaños y no partimos la torta; mal indicio para una vida que apenas comienza, con tropiezos, con problemas y con algunas dificultades, pero como dirían las señoras “con vida, que es lo importante”. La primera velita de la Ley 1445, o Ley del Deporte Profesional, debió apagarse el sábado pasado, 12 de mayo, pero nadie se acordó. Celebración no hubo. La fecha pasó desapercibida. Al parecer, en su primer año, nadie notó su existencia.

12 meses atrás, muchos creíamos que esta Ley pondría en cintura a los desadaptados del fútbol, que no son "unos pocos", como suele decirse. Ellos siguen ahí, haciendo de las suyas, y un año después de sancionada la norma,  la multa de 50 salarios mínimos mensuales y la prohibición de entrar al estadio de 1 a 5 años, sigue estando en un papel como sanciones propuestas, que todavía no se aplican. Un año, y nada de nada.

El otro asunto que creímos se solucionaba, porque está en la Ley, era el desorden de los clubes profesionales de fútbol. Según el texto jurídico, tenían 6 meses para transformarse sociedades anónimas, y de esta forma, democratizar sus decisiones. Según la norma “ninguna persona, natural o jurídica, tendrá derecho a más de un (1) voto, sin importar el número de títulos de afiliación”. ¡Democratización! Eran 6 meses y va un año. La mayoría de los clubes ya son S.A. Eso sí, los atrasos salariales, los problemas con la seguridad social  y en algunos casos, la falta de documentación formal del club, son noticias de cada día.

Un año de vida y esta Ley no camina; ni siquiera gatea. Algunas administraciones municipales tienen buenas intenciones con ella, pero el problema de fondo es que no hay las herramientas suficientes para hacerla cumplir. Así las cosas, pongámosle ruana al fútbol, a ver si la Ley le aplica. Por ahora, solo queda cantar con fuerza el tema propio de la ocasión: “que los siga cumpliendo, hasta el año 3000…” A ver si de aquí a eso, la aplican bien.
 

lunes, 14 de mayo de 2012

De largo aliento (14 de mayo de 2012) - En las puertas de la élite


En las puertas de la élite
Por Jhon Jaime Osorio
Publicado en la Columna "De largo aliento" en el periódico El Deportivo el 14 de mayo de 212

Hace apenas 8 meses, Katherine Ibarguen y Luis Fernando López fueron tildados de héroes por sendos bronces en el mundial de atletismo en Daegu, Corea. Una hazaña que, para muchos, nos puso en el camino hacia la élite mundial del atletismo. El sábado pasado, los juveniles Lorena Arenas y Édier Arévalo, en tierras rusas, apretaron el paso en ese camino y pusieron a Colombia a tocar la puerta de ese selecto grupo de países que son potencia en el deporte base. Lo mejor, es que no es un logro casual.

Que ayer los medios especializados del mundo hayan empezado a hablar de los marchistas colombianos con la misma propiedad con la que hablan de los velocistas jamaiquinos o de los fondistas etíopes, es un reconocimiento que el país debe dimensionar. La marcha en particular y el atletismo en general, tienen exigencias competitivas muy altas entre muchas de las prácticas deportivas.  De hecho, atletismo de élite es casi en su totalidad una práctica profesional.

Estar entre los mejores del mundo del atletismo no es un privilegio cualquiera. Basta compararse con otros países de la dimensión económica y poblacional como el nuestro para entender que son muy pocos los que alcanzan esta figuración. Estar allí es motivo de celebración para Colombia, pero también asunto de reflexión. Vale la pena recodar hoy el trabajo callado, solitario y con poco apoyo, que muchas veces realizan las ligas de atletismo en el país;  el anonimato de los atletas en los medios masivos de comunicación, que ignoran el 90% de los deportes; y el desconocimiento general que se puede palpar en nuestro país frente a modalidades como la marcha.

El atletismo colombiano ha tenido un proceso de varios años. El trabajo organizado y constante de dirigentes, técnicos y deportistas, empieza a hacer sonar el himno nacional en escenarios habituados a otros ritmos. Hace 20 años, la hazaña de Ximena Restrepo con su bronce olímpico en Barcelona demostró que el talento estaba y que era cuestión de apostarle a procesos a largo plazo.

Lorena y Édier le demostraron al mundo que el atletismo colombiano tiene paso ganador y camina hacia logros históricos, por qué no en Londres. Que abran la puerta, que ya estamos tocando; y con ganas de entrar.

viernes, 11 de mayo de 2012

De largo aliento (11 de mayo de 2012) - Hay más programas de fútbol que fútbol


Hay más programas de fútbol que fútbol
Por Jhon Jaime Osorio
@jhonjaimeosorio
Publicada en a columna "De largo aliento" del periódico El Deportivo el viernes 11 de mayo de 2012

Puede sonar exagerado, pero al mirar la televisión los domingos quedo con una sensación: en Colombia hay más programas de fútbol que fútbol. Canales locales, regionales, nacionales y hasta internacionales, analizan, comentan, polemizan o explican lo ocurrido en la jornada de nuestro balompié criollo.

Debe ser buen negocio, porque todos lo hacen. Bueno, casi todos, ya que en los canales privados el fútbol no ha podido ganarle el partido a los realities, las telenovelas y los noticieros. Seguramente, porque esos formatos deben ser un negocio mucho más rentable; y si de algo saben los canales privados es de rentabilidad con sus productos. 

Lo cierto del caso, es que la oferta es múltiple; incluso, me atrevo a decir que exagerada. Pone a prueba la creatividad de los productores, no solo por la competencia directa, sino porque todos usan la misma materia prima, las imágenes, que están limitadas por el tema de los derechos. Además, porque el espectáculo no ayuda mucho y sus protagonistas, en la mayoría de los casos, tampoco. A veces, siento que son los mismos programas con diferentes caras.

Ya he planteado antes que el fútbol colombiano tiene un sistema de torneo muy emotivo pero poco exigente, en el que los equipos terminan buscando el octavo puesto para salvar su participación. Por esa y otras razones, el fútbol ha dejado de ser un buen espectáculo; tema que debe preocupar a la televisión, cuya esencia son esas puestas en escena para ser vistas, en las que el fútbol colombiano la mayoría de las veces no encaja. Si el fútbol no es bueno, en televisión no puede ser mejor.

Conozco varios casos de personas que se han alejado del fútbol colombiano para dedicarse a ver el de otros lugares del planeta. La globalización nos permite comparar y escoger, y el criollo a parte de las pasiones por las identidades regionales y alguna vivencia por su cercanía, no ofrece mayor atractivo. Así, a las 9 de la noche los domingos, todos quieran hablar de él.

Me queda una pregunta: ¿Será que hay tantos programas porque el fútbol colombiano es muy importante como contenido, o tal vez será que hacer programas de fútbol es más fácil?

martes, 8 de mayo de 2012

Tiro Libre 7 - Bienvenido profesor Osorio


Bienvenido profesor Osorio
Por Jhon Jaime Osorio
Publicado en el periódico Q´Hubo el miércoles 9 de mayo de 2012

Me gusta la llegada del profesor Juan Carlos Osorio al Nacional, y mi gusto no tiene nada que ver con el apellido. Admiro a los técnicos con academia, con recorrido, con personalidad, con estilo definido, y para ser sincero, a los técnicos de libreta en mano; Osorio cabe en todas esas categorías.
                                          
Su estilo de juego es frontal, con algún aire europeo; apenas natural por la “escuela” en la que se formó. Nada parecido al toque y la tenencia de pelota que hizo grande a Nacional en los 90s. Con Osorio no se perderá esa esencia; hace rato se fue con técnicos como Merlo, Quintabani y otros que le apostaron a un fútbol menos estético, más defensivo y resultadista. Es claro que no se volverá a lo de antes sino que se buscará algo nuevo para el club. 

En las circunstancias actuales, lo importante futbolísticamente es que al menos los jugadores asimilen rápido la propuesta del nuevo técnico.  Si ellos lo hacen, ya la tribuna y la prensa tendrán tiempo para hacerlo. Para muchos, Osorio puede significar un cambio, y como tal tendrá alguna resistencia. Para mí, representa la oportunidad de apostarle a algo distinto, no necesariamente exitoso, pero al menos diferente. Un nuevo discurso y una nueva forma.

Advierto sí, que los directores técnicos trabajan para solucionar problemas de estrategia, porque los problemas institucionales se deben resolver desde la administración. El profesor Osorio nos puede mostrar otro camino en lo futbolístico, pero aspectos como el sentido de pertenencia, la entrega de los jugadores, el respeto por la afición o el trato a la prensa, son problemas de fondo, que requieren un cambio institucional.

La salida de Sachi transformó una crisis deportiva en una crisis institucional. La llegada hoy de Osorio puede ser la primera piedra para empezar la reingenería que necesita el equipo; aunque también puede significar un capítulo más en su debacle. Ya pasó en el Medellín, que trajo al mejor técnico del país, Bolillo Gómez, pero no solucionó el problema de fondo. En el negocio del fútbol la cuestión es saber maneja el dinero, respetar la historia, conseguir resultados y tener clara la institucionalidad. 

lunes, 7 de mayo de 2012

De largo aliento (7 de mayo de 2012) - ¿Y ahora solo nos servirán medallas?


¿Y ahora solo nos servirán medallas?
Por Jhon Jaime Osorio
Publicado en la columna "De largo aliento" en el periódico El Deportivo en lunes 7 de mayo de 2012

La inconformidad es parte de la naturaleza del colombiano. Cuando el país logra algo significativo, inmediatamente aparecen los expertos en descalificar. Mientras ayer algunos titulábamos con alegría el cupo 100 a los Olímpicos logrado por la medallista de bronce en Beijing, Jackeline Rentería, muchos empezaban en las redes sociales y en la radio a subvalorar la cifra, tratando de pormenorizar lo significativo de ésta como muestra del desarrollo del deporte colombiano.

En beneficio de los detractores, aceptemos que la cifra de 100 no es exacta. Los dos tenistas, Giraldo y Falla, tienen que conservar sus posiciones en la ATP para lograr las casillas, asunto que no parece fácil con Roland Garros de por medio. Además, los nadadores, la mayoría con marca B, deben esperar una invitación de la FINA, después de que se evalúen todas las marcas A y se miren las casillas que quedan. Tampoco parece fácil. Supongamos que salen todos, ¿96, 97, 98 o 99 deportistas no es meritorio? La cifra redonda es el objetivo, pero superar los 44 de Sidney, los 53 de Atenas y los 67 de Beijing es ya un gran avance.

Otro argumento de quienes consideran “mucha bulla” los 100 colombianos a Londres es que 18 de los cupos son del fútbol femenino. Claro, es un deporte de conjunto, el único que ha logrado casilla desde Barcelona 92 cuando la Selección dirigida por Hernán Darío Gómez clasificó. Si a 100 le quitamos 18, y no habría por qué hacerlo, nos quedan 82, 15 más que en Beijing. ¿No es un avance incrementar la cifra de clasificados? A los Olímpicos van los mejores del mundo.

Finalmente, a esos detractores gratuitos del deporte olímpico y de la alta competencia, a los que seguramente solo les servirán las medallas y no los diplomas olímpicos, o las marcas personales, nacionales o suramericanas que se superen en Londres, se  les recuerda que en esos 100 cupos olímpicos hay vidas enteras consagradas con disciplina y con poco apoyo a tratar de darle renombre a un país que poco les agradece y que solo se acuerda de ellos cuando se suben al podio. Ahí sí como decían las abuelas: “es que a los colombianos si no nos sirve es nada”. 

viernes, 4 de mayo de 2012

De largo aliento (Mayo 4 de 2012) - Ojalá se llene el coliseo

Ojalá se llene el coliseo
Por Jhon Jaime Osorio
Publicado en la columna "De largo aliento" del periódico El Deportivo el viernes 4 de mayo de 2012

Pocas veces viene a Colombia un ex-número 1 del mundo en el tenis de campo; y si viene, difícilmente su presentación se hace sin costo para el público. Desde anoche y hasta el domingo en Medellín, el Seguros Bolívar Champions ofrece gratuitamente la posibilidad de ver en acción a Carlos Moyá junto a Gastón Gaudio, Greg Rusedski, Fabrice Santoro, Mark Philippoussis y Michael Quintero, en el Coliseo Yesid Santos. Ojalá se llene, porque el espectáculo está garantizado.

Por fortuna para los organizadores, el tenis es uno de los pocos deportes que goza de popularidad en el país y que cuenta con un público cautivo. La pobre cultura deportiva que tenemos en Colombia hace que otras disciplinas con gran desarrollo técnico y un alto nivel de competencia no logren convocar masivamente, así su espectáculo, o por lo menos su competencia, sea de alta calidad.

El Panamericano de Pesas Juvenil y el Preolímpico de Tiro con Arco, recientemente realizados en Medellín, tuvieron las tribunas vacías, a pesar de tener ingreso gratuito para ver a los mejores del continente en cada una de estas disciplinas. Los antioqueños brillaron por su ausencia, lo que demuestra apatía frente a estas disciplinas, desinformación, o simplemente falta de una cultura deportiva amplia.

No se trata de generar una gran masa de público para deportes que no lo tienen; pero bueno sería, por ejemplo, generar un acercamiento desde las escuelas, los colegios y las facultades universitarias de áreas como de educación física o la comunicación, que podrían encontrar allí material de trabajo o simplemente una distracción diferente.

Lo claro del caso es que el ciudadano común es tan monotemático en materia deportiva como lo son la mayoría de los medios masivos de comunicación y algunos dirigentes políticos que creen que el deporte se reduce a una pelota perseguida por 22 jugadores.

Para evitar discusiones repito que no estoy igualando el fútbol con otros deportes en materia de gustos; sino que estoy reclamando un puñado de aficionados que aplaudan a los colombianos que en su casa clasifican a un mundial o a unos olímpicos, o que asistan a estos eventos por cultura deportiva. El tenis de este fin de semana es espectáculo y es gratis. Ojalá se llene. 

miércoles, 2 de mayo de 2012

Tiro Libre 6 - Hay momento y hay formas


Hay momento y hay formas
Por Jhon Jaime Osorio
Publicado en la columna "Tiro Libre" en el periódico Q´Hbo el 2 de mayo de 2012

Toda decisión administrativa tiene un momento adecuado para ser tomada y una forma apropiada para darla a conocer. Lo primero es asunto de estrategia, lo segundo, cuestión comunicativa, que también tiene un alto componente estratégico. De ambas cosas, poco saben las organizaciones deportivas.

Hablemos primero del momento. La mitología griega construyó dos tipos de dioses para el tiempo: Cronos, el inmediato y secuencial, que nos lleva a la muerte; y Kayros, que representaba el instante adecuado para hacer las cosas, el que nos devuelve la vida. Los directivos del fútbol toman las decisiones en Cronos, en el reloj, y no en Kayros, en el momento justo. Es un asunto de mitología, pero también de inteligencia y sentido común.

24 horas antes de un partido definitivo no era el momento para prescindir del técnico. No por el resultado ante Vélez, que es accidental, sino por el deterioro de la imagen y por la crisis administrativa que se puede desatar. Ambas cosas pueden resultar más costosas que una clasificación. El factor tiempo es una de las variables más importantes en la toma de decisiones, demuestra el pensamiento estratégico o la improvisación. Si el hincha es pasional y vive de los resultados, la organización deportiva tiene que ser racional y vivir de una planeación. Para el hincha Cronos, para el club, Kayros.

Ahora veamos brevemente la forma. A “Sachi” lo sacaron de Nacional como a Leonel de la Selección. Cuando los contrataron: una rueda de prensa rimbombante presentando su palmarés y poniéndoles la camiseta como símbolo del compromiso; para despedirlos: un comunicado público lacónico y a ellos, una simple carta. La elegancia, esa parte fundamental de la etiqueta, al parecer no hace parte de las organizaciones deportivas que reflejan en sus formas de comunicar los estilos de administración que tienen.

Nadie discute las razones reales de la salida de Escobar, que entre otras cosas no se conocen; lo que se cuestiona es el tiempo de la decisión: poco prudente y muy riesgoso para la organización. La pregunta no es ¿por qué salió?, sino ¿por qué lo sacaron de esa forma y en ese momento?

Siempre he tratado de entender la vieja frase que afirma que las empresas no tienen corazón; y pienso que al menos deberían tener cerebro para buscar una buena manera y un buen Kayros. 

lunes, 30 de abril de 2012

De largo aliento (30/04/2012) - Una propuesta para los cableoperadores


Una propuesta para los cableoperadores
Por Jhon Jaime Osorio
Publicada en la columna "De largo aliento" en el periódico El Deportivo, el lunes 30 de abril de 2012

Después de todo el revuelo por los derechos de televisión del fútbol colombiano, todo quedó como la Dimayor dispuso. Los cableoperadores del país llegaron a ofrecer 78 millones de dólares, cifra que no fue suficiente. ¿Será mucho pedirle a los dueños de la tv por cable, que parte de esa “platica” la inviertan en la transmisión de otros deportes? Hagamos cuentas alegres, a ver si se animan.

78 millones de dólares por 5 años de fútbol son mal contados 16 millones de dólares al año; es decir 8 por torneo. La Liga tiene 188 partidos. Sin descontar los juegos que transmite la señal abierta, un cálculo superficial nos da un costo aproximado de 40.000 dólares por partido, es decir, unos 80 “milloncitos” de pesos.

El costo de producción de un evento deportivo en directo (promedio) es de 10 millones de pesos. Eso valía poner en pantalla la final del nacional de voleibol  en Cali el viernes pasado o el Gran Prix de Atletismo en Medellín el sábado; la octava parte de lo que les valdría un partido de fútbol. Hablo del precio de costo, para que no protesten algunos canales y productoras que piensan en el negocio y seguramente dirán que la cifra es  más alta.

Ahora bien, los derechos de televisión por etapa de la Vuelta a Asturias, del GP de motociclismo con Yony Hernández, del Gran Prix de Atletismo en Buenos Aires o del Panamericano de BMX en Bolivia no valían más de 15 o 20 millones de pesos por transmisión; la cuarta parte de lo que pagarían por un partido de fútbol.

Sumemos aquí que los cableoperadores son dueños de sus canales y no tienen que pagar el espacio, que las federaciones la mayoría de la veces no cobran los derechos de televisión y que hay muchos deportes como el ciclismo, el baloncesto, el voleibol o el atletismo que tienen gran aceptación y alguna posibilidad de comercialización. 

Valdría la pena pensar entonces que con lo que Une y Telmex iban a pagar por transmitir un partido de fútbol un fin de semana, podríamos ver en acción a 2 o 3 colombianos consiguiendo una casilla olímpica, logrando una victoria importante o simplemente entregándolo todo por una camiseta departamental. Ya no se gastaron los 78 millones de dólares, pero si los ofrecieron es porque los tienen; con la décima parte, harían maravillas por el deporte colombiano. 

viernes, 27 de abril de 2012

De largo aliento (28/04/20112) - Entre los 160 del mundo

Entre los 160 del mundo
Por Jhon Jaime Osorio
Publicada en la columna "De largo aliento" en el periódico El Deportivo el viernes 28 de abril de 212

205 países están afiliados al COI y 140 de ellos tienen hasta hoy deportistas clasificados a los Juegos. Estar en ese listado, pone a Colombia por encima de 65 países en el mundo, deportivamente hablando. En el número de deportistas clasificados, superamos en el continente a países como Cuba y Venezuela, tradicionales potencias del área, y en mundo estamos entre los 100 con mayor número de representantes a Juegos. Estos lugares pueden ser insignificantes para muchos, pero son mejores que el segundo lugar entre los países con más víctimas de minas antipersona, el séptimo entre los más corruptos o el quinto en índices de impunidad.

Siempre se ha dicho que el deporte es un indicador del desarrollo de los pueblos; una sentencia que no admite discusión, así la historia nos regale excepciones. Para un país, ir a los Olímpicos no es solo un sueño de sus deportistas, sino una necesidad de sus comunidades, que reclaman presencia y reconocimiento en el contexto mundial; que requieren ídolos y referentes para sus jóvenes y niños, y que añoran escuchar su himno para vivir la fiesta con sentimientos patrióticos identitarios. Esa es la real dimensión del deporte de alto rendimiento, que algunos políticos se atreven a subvalorar.

No tengo claro si Colombia sea el ejemplo para ratificar la afirmación del desarrollo, o tal vez sea una de las excepciones de las que hablo. Los progresos son evidentes: cada cuatro años crece su número de deportistas y disciplinas clasificados a los Olímpicos; ganó el título en los Juegos Suramericanos, tuvo gran actuación en los Panamericanos, ha logrado varios títulos del mundo en los últimos años y ha llegado a la élite de deportes de altísimo nivel como el atletismo y la natación. No hay duda de que en los últimos 10 años Colombia ha elevado su nivel deportivo, lo que no sabría explicar es si a nivel económico también hemos dado esos pasos; aunque quisiera pensar que sí, la realidad social me muestra otra cosa.

Los de Londres serán unos Juegos para lograr un gran reconocimiento y afianzar nuestros elementos de identidad; no solo por el número de medallas, que al parecer de algunos es la única medida. Estar bien  ranqueados en el mapa nos permitirá a los del deporte, exigir este tema una política de estado. 

miércoles, 25 de abril de 2012

Tiro Libre 5 - ¡Visca el Madrid, hala el Barza!


¡Visca el Madrid, hala el Barza!
Por Jhon Jaime Osorio
 Publicada en la columna "Tiro Libre" en el periódico Q´ubo el miércoles 25 de abril de 2012

Lo que hace la globalización. Nunca en la historia del fútbol en Medellín recuerdo haber visto tanto fervor y tanta pasión por un equipo foráneo como ocurrió en esta semana con el clásico español y las semifinales de Champions. Eso sí, se trata de un fanatismo, a mi juicio, exagerado, y con el característico toque criollo que mezcla el humor y el insulto en cantidades iguales y, a veces, irracionales.

Que a uno le guste cómo juega el Barcelona o el Madrid es apenas natural; el fútbol es universal y se trata de dos de los mejores equipos de mundo. Que muchos usen la camiseta, en muchos casos pirata, es un ritual que hace parte de la pasión que este deporte despierta. Que llenemos las redes sociales de chistes y burlas en contra del equipo que no nos gusta, o del que perdió, es un deporte nacional, como buenos latinos le buscamos la gracia a cualquier situación. Pero que pasemos al insulto, al maltrato y hasta a la agresión física, por el resultado de un partido entre equipos españoles, son ya actitudes patéticas, absurdas y ridículas.

La identidad con una divisa puede traspasar fronteras y superar distancias, al fin de cuentas es un asunto ideológico y no territorial. Nos volvemos hinchas por una búsqueda de referentes, por una permanente construcción de  nosotros mismos. La tradición familiar, la de la ciudad de origen, la clase social, el estilo de juego, la presencia de un jugador, el nombre, los colores de la camiseta,  o simplemente una moda, como pasa ahora con los dos equipos españoles, son pretextos para volverse hincha. Lo que no es válido es asumir ese fervor como excusa para sacar a relucir una condición irracional, y sin eufemismos, animal.

Gracias a las telecomunicaciones, hoy estamos "muy cerca" de los equipos europeos. De ahí, a dejar salir un instinto salvaje por el “amor” a un equipo de moda creo que no hay consideración válida. Por mi parte, no soy hincha de ninguno de los dos. Cada que juegan, me divierto viendo el fútbol bien jugado. Por eso, no me importa confundir los estribillos: ¡visca el Madrid!, ¡hala el Barza! Para el caso, es lo mismo. 

viernes, 20 de abril de 2012

De largo aliento (Abril 20/2012) - Un microciclo para la selección femenina

Un microciclo para la selección femenina
Por Jhon Jaime Osorio
Publicado en la columna "De largo aliento" en el periódico El Deportivo el viernes 20 de abril de 2012

Faltan 98 días para los Juegos Olímpicos, la cuenta regresiva avanza con velocidad, la ciudad sede y sus escenarios están a punto, la famosa puntualidad británica empieza a notarse y todos los deportistas del mundo afinan su preparación. Bueno, no todos, casi todos. Una de las excepciones es la selección de fútbol de Colombia en la rama femenina.

Los preseleccionados nacionales de pesas están concentrados en Medellín hace casi dos meses, los boxeadores adelantan preparación en Cuba, los atletas están casi todos en Puerto Rico, los pisteros han hecho presencia en varios eventos en Europa y los gimnastas estuvieron en la Copa Pacífico en Estados Unidos, van para Brasil y luego tendrán el Panamericano en Medellín como último evento de preparación. Eso sí, las chicas de la  selección femenina de fútbol han estado en sus casas esperando que las llamen y entrenando con sus selecciones departamentales.

La pregunta es ¿por qué los otros deportes sí y el fútbol femenino no? El Comité Olímpico, que ha hecho grandes esfuerzos para garantizar todos los procesos y éste es el único deporte de conjunto en el que Colombia tendrá participación en Londres, lo que hace que su presencia sea importantísima. La respuesta deben tenerla la Federación o el técnico. Lo cierto es que el grupo no se reúne desde los Juegos Panamericanos en octubre de 2011, y que la idea es reunirlo a finales de mayo para trabajar hasta los Juegos.

Esta semana hizo su primer microciclo el profesor Pékerman con los jugadores de los equipos nacionales que él considera tienen mérito para estar más adelante en la selección de mayores en la eliminatoria mundialista. ¿Por qué con los hombres sí y con las mujeres no?, si es discriminación sería grave. En el caso de las damas, muchas están en el país y reunirlas es fácil, siempre y cuando haya quien las convoque. Además, queda claro que los microciclos permiten mirar otras opciones. ¿Será que en las damas no las hay?, no creo. En el zonal nacional que se hizo en Medellín en la Semana  Santa sobró el talento.

¿No hay confianza en las chicas, o hay demasiada en las que conformaron la Selección en Panamericanos? Si es así, que lo digan, pero hay muchas damas con el sueño de llegar, y merecen la oportunidad. Los microciclos sirven para mirar gente. ¿O con las damas es distinto?

miércoles, 18 de abril de 2012

Tiro Libre 4 - Los derechos de formación de Teo

Los derechos de formación de Teo
Por Jhon Jaime Osorio
Publicada en la columna Tiro Libre, en el periódico QHubo el miércoles 18 de abril de 2012

¿Cuánto pagaría el Junior de Barranquilla en su momento por los derechos de formación de Teófilo Gutiérrez? Seguramente una cifra mínima frente a lo que recibió por la venta de sus derechos deportivos al empresario que lo llevó a Turquía y Argentina. Si los derechos de formación tuvieran el apellido “integral” seguramente el Junior estaría reconociendo hoy que esa platica, sencillamente, se perdió.

El deporte en estado puro enseña valores y reafirma elementos de socialización como el trabajo en equipo, el respeto a la autoridad, el compañerismo y el juego limpio; asuntos esenciales y no discursivos de las prácticas atléticas. El fútbol, en algunos casos, pareciera ser la excepción. 

Teófilo tiene en las piernas todo lo que un jugador necesita para triunfar; pero le hacen falta en la cabeza algunos principios y valores que todo ser humano requiere para convivir. Es talentoso y goleador; pero tiene una personalidad conflictiva y problemática. Tuvo inconvenientes de disciplina en Barranquilla, en Turquía no se adaptó, en la selección Colombia de la Copa América generó incomodidad porque exigía la titular y el fin de semana, luego de varios incidentes, fue despedido del Racing por un escándalo de camerino.

La reiteración en problemas señala que la dificultad está en él, en su forma de ser, en su manera de asumir la vida, en su estructura de base, en su formación. Lo triste es que Gutiérrez no es la excepción. Medina, Castillo, Cardona, entre otros, han hecho parte de una lista extensa de futbolistas colombianos que teniéndolo todo para triunfar, desperdician su corta vida deportiva al no controlar asuntos de personalidad con carencias de formación.

Si de buscar culpables se trata, la familia, el entorno, la escuela de fútbol y la sociedad misma encabezan la lista. Pero si se buscan es soluciones, la inmediata es que los clubes profesionales inviertan un poquito de su utilidad en la formación integral de sus deportistas. ¿Por qué solo gastan en formación técnica sabiendo que un futbolista con un mal comportamiento les pone en riesgo su capital? En ese caso, es un asunto de rentabilidad, y si los directivos no piensan en las personas por lo menos deberían pensar en el negocio.

lunes, 16 de abril de 2012

De largo aliento (Abril 16/2012) - ¿En qué habíamos quedado?

¿En qué habíamos quedado?
Por Jhon Jaime Osorio
Publicado en la columna "De largo aliento" en el periódico El Deportivo el lunes 16 de abril de 2012

Recuerdo cuando llegó Pékerman. Algunos, pocos, no estuvimos muy de acuerdo. Argumentamos, entre otras cosas, la forma descortés y falsa como sacaron a Leonel, el alto costo del que llegaba, las indebidas declaraciones del presidente Santos pidiendo un extranjero, la poca claridad de la Federación en el proyecto selecciones, la cantidad de personas que integrarían el cuerpo técnico y la dilatada y extraña negociación con Martino. Eso sí, una vez contratado, entendimos que había que sumarse a la causa, y en mi caso, en este mismo diario dije literalmente: “lo que sigue es dejar trabajar a Pékerman, apoyar su proceso y seguir soñando con clasificar al mundial, sin perder la mirada crítica”.  

En el amistoso frente a México, como todos, aplaudí la actitud del equipo, el orden táctico y la ubicación en el campo de jugadores como Falcao, que mejoró su productividad con la camiseta nacional.  Eso sí, cuestioné los comentarios exacerbados de algunos que hablaron de un cambio extremo, tratando de poner como hazaña ese resultado y de minimizar lo hecho por los anteriores técnicos. En esa  ocasión escribí: “vamos con mesura”.

Cómo nos cambia la vida. Esos defensores a ultranza son los mismos que hoy cuestionan el microciclo y la convocatoria del técnico nacional. Allá ellos. El profesado amor  se les acabó demasiado rápido. Ahora le dan juego a las críticas venenosas del ex - mánager al que en un año de “trabajo” no se conoció un plan de trabajo y mucho menos una acercamiento propositivo al trabajo del entrenador nacional.

Siempre he dicho que Colombia tiene 30 o 40 jugadores de selección. No son más. Pékerman usó para el amistoso casi los mismos de Leonel, que fueron casi los mismos de Bolillo, que habían sido casi los mismos de Lara. Ahora el técnico argentino quiere mirar opciones para el futuro en el fútbol local, y eso, me parece bien.

Pueden ser cuestionables los microciclos, sí. Como todo en la vida. Como el silencio de Pékerman ante los medios. Como la realización de más partidos de preparación. Como el momento en que se hace este trabajo. Como la falta de información frente a la planeación de la Selección… todo es cuestionable. Pero, ¿cuáles son los argumentos de peso? Hasta ahora, no los veo.  Solo veo “sangre en el ojo” en muchos cuestionamientos. ¿La idea no era que lo íbamos a arropar?, ¿En qué habíamos quedado?

viernes, 13 de abril de 2012

De largo aliento (Abril 13/2012) - Casi 100 para ebullir

Casi 100 para ebullir
Por Jhon Jaime Osorio
Publicada en la columna De largo aliento en el periódico El Deportivo el viernes 13 de abril de 2012

A 105 días de los Juegos Olímpicos Colombia tiene 95 deportistas clasificados. Casi 100, que es la meta. Aunque soy de los que piensan que las cifras son frías, ésta, en particular, sí me llena de calor, de temperatura patria.

Culturalmente, el 100 se asume como un número de abundancia, y en este caso sí que lo es. Si nos comparamos con los vecinos venezolanos, los superamos con creces: ellos a la fecha tienen 23 clasificados. En cantidad, igualamos a un país como Argentina, que es fuerte en deportes de conjunto, y superamos a México, que han sido potencia en el continente. En calidad, los resultados de Londres lo dirán y el panorama nos permite un  optimismo prudente de cara a lo que puede ser nuestra mejor olimpiada de la historia.

El mérito colombiano es alto si se tiene en cuenta que la cifra de casi 100 se está logrando en disciplinas individuales. La excepción es el fútbol femenino que aporta 18 cupos. El atletismo con 25 deportistas, el ciclismo en pista con 9 y el levantamiento de pesas con 8 son las disciplinas que más le aportarán a la delegación nacional. El tiro, la natación,  el taekwondo, la lucha, el judo, la gimnasia, la esgrima, el ecuestre, el ciclismo en ruta, el ciclomontañismo, el BMX y el boxeo también harán su aporte. Las cifras muestran que somos un país plurideportivo que ha crecido en resultados, y que somos rendidores en disciplinas muy variadas, a pesar de que nuestra cultura deportiva es muy poca.

No me queda duda que la meta de 100 clasificados se va a lograr. El nado sincronizado, el triatlón, el boxeo, el tiro con arco, la esgrima, la lucha, la vela, el bicicross y el atletismo tienen opciones claras de lograr futuros cupos. La fiesta de Londres se avecina,  vivimos un momento histórico y el país deportivo apenas empieza a darse cuenta de la importancia que esto tiene.

En la biología que nos enseñaban en la educación primaria, aprendimos que el agua hierve a los 100 grados centígrados. Yo sí espero que al llegar a 100 deportistas clasificados el fervor patrio de la gente y el apoyo decidido del Estado y de la empresa privada empiecen a ebullir.

miércoles, 11 de abril de 2012

Tiro Libre 3 - El del fútbol, un curioso negocio

EL DEL FÚTBOL, UN CURIOSO NEGOCIO
Por Jhon Jaime Osorio
Publicado en la columna Tiro Libre del periódico Q´Hubo el miércoles 11 de abril de 2012


El fútbol profesional es un negocio demasiado curioso. Es emocional: si se gana hay taquillas buenas y si se pierde se afecta el ingreso económico. Es injusto: al técnico lo contratan para que sea el director de producción, pero si el equipo no da resultados rápido lo destituyen sin evaluar primero la materia prima o su trabajo específico. Y es particular: si un jugador no rinde en la cancha el directivo no se atreve a sancionarlo porque devalúa el producto y pone en riesgo el capital.

Es un negocio de millones que tiene problemas de pesos. La Dimayor como organización es boyante; los ingresos por los derechos de televisión y de publicidad por el nombre de la Liga representan cifras altísimas. Sin embargo, muchos de los clubes socios de la entidad se atrasan en lo fundamental para cualquier tipo de empresa: los salarios de sus empleados y la seguridad social. Es un contrasentido tener una organización con dinero pero con socios en quiebra.

Otra particularidad es que siendo empresa privada ofrece su espectáculo en escenarios públicos y para su logística afecta la dinámica social en materia de transporte, seguridad y servicios. Si bien pagan por el arriendo de los estadios, el control de espectáculo se hace de cuenta de la municipalidad: agentes de tránsito, oficiales de policía, funcionarios de Espacio Público, de la Personería, de las secretarías de Gobierno y Hacienda, y de otras entidades trabajan de cuenta del erario público para que la "fiesta del fútbol" salga bien.

Como será de particular el negocio del fútbol que para que funcione son fundamentales los hinchas, pero a la hora de tomar las decisiones sus opiniones no son tomadas en cuenta, sencillamente “porque ellos son emocionales y pasionales”; los racionales son los directivos, que manejan el dinero y reciben las ganancias.

Definitivamente es un negocio bien curioso, y bien rentable. Si no lo fuera, no tantos querrían estar en él y los que están se querrían ir; y siguen ahí. 

lunes, 9 de abril de 2012

De largo aliento (Abril 9/2012) - Algo pasa en el fútbol criollo

Algo pasa en el fútbol criollo
Por Jhon Jaime Osorio
Columna publicada en El Deportivo el lunes 9 de abril

El Atlético Huila, hasta hace poco flamante líder, cayó goleado en Bogotá; el equipo de la millonaria inversión y la nómina armada para pelear 3 torneos, Nacional, ha conseguido 2 puntos de los últimos 21 que ha disputado en la Liga; el Independiente Santa Fe de Gutiérrez arrancó con fuerza de un momento a otro y los que pedían su cabeza ahora elogian su fútbol; el Caldas sacó a Pompilio y la debacle continúa; el Millonarios de Páez no convence. En 11 jornadas han salido 3 técnicos, las fechas pasan y le drama en el fútbol criollo continúa, con una irregularidad absoluta por donde uno lo mire.

Lo particular de todas estas historias es que a 7 fechas de terminar la fase regular de la Liga, cualquiera de los 18 equipos puede clasificar entre los 8 y cualquier puede quedar eliminado. Si a ello se suma el asunto del descenso, que hasta final del año tendrá en vilo a 6 o 7 equipos, la tensión de cada jornada aumenta. ¿Así  o más dramático? Esa es la virtud del sistema de juego en Colombia, que con torneos tan cortos exige resultados inmediatos, o como dicen los mismos técnicos, obliga a “ligar 3 o 4 partidos” para estar en la pelea. 

El torneo es tan generoso que Atlético Nacional, que no gana en la liga desde el 17 de febrero, podría ganar un partido 2 meses después, es decir tras 8 jornadas, y le alcanzaría para estar pegado a la zona de clasificación.

Mientras esto ocurre, aficionados y periodistas debatimos a diario sobre si hay que darle más fechas a Páez, si Nacional tiene o no “Dorlandependencia”, si la nómina del Huila es corta, si el Medellín de Bolillo es táctico, o si Junior ya superó su mal momento en la Copa y se está metiendo nuevamente en la Liga. Debates del día a día, que son tan emocionales como el mismo torneo.

Nadie habla de procesos. Mucho menos se habla de estilos. Tampoco caben las discusiones sobre identidad. ¿De fondo?, muy poco.  ¿El nivel?, poco importa. Vivimos la Liga del “hay que ganar como sea”. Eso sí, es emocionante, no cabe duda. Mantiene la expectativa para los 18 equipos. Pero podría ser emocionante y bueno, ¿o no? Lo cierto es que algo pasa en el fútbol criollo y las miradas siguen siendo superficiales.  ¿Así o más irregular? 

miércoles, 4 de abril de 2012

Tiro Libre 2 - El árbitro y su imperfección

El árbitro y la imperfección
Por Jhon Jaime Osorio
Publicado en la columna "Tiro LIbre", del periódico Q´Hubo el miércoles 4 de abril d 2012

El penal que le otorgó el árbitro Pontón a Equidad no fue penal, fue una simulación de Motta, que el árbitro asumió como falta y que perjudicó notablemente al Envigado. Después de cada fecha profesional, las polémicas por los arbitrajes son el tema central de los programas de radio y televisión. Sin embargo, como dirían las abuelas, “después de ojo sacado, no hay Santa Lucía que valga”. En Colombia, si el error del juez es muy notorio, lo sancionan a él, pero el club al que afectó su decisión sigue perjudicado.

En el fútbol, el árbitro siempre estará estigmatizado, será el antihéroe. Su naturaleza es ser arbitrario, como escribió Eduardo Galeano. Es un atleta completo, pues corre a la par de los 22 jugadores, y es quien representa la autoridad. En teoría, no tiene derecho a equivocarse. En la práctica, como humano, es imperfecto. Es un actor subjetivo y se convierte en el ser más vulnerable de la cancha. Para periodistas, aficionados, técnicos, directivos y jugadores sus decisiones siempre serán injustas, parcializadas, acomodadas o equivocadas.

Una cosa es el error de un delantero que se come un gol, o de un arquero que se resbala; muy diferente es que un tercero, con una decisión errada, acabe en un segundo con el trabajo planificado de un equipo. El jugador hace parte del juego y su labor está dominada por la pericia que tenga para desarrollarlo. El juez está en la cancha para garantizar que el juego sea lo más correcto posible, tiene una gran responsabilidad y debe estar preparado para ello; para eso le pagan.

No creo que ningún árbitro sea un criminal, como a veces afirman técnicos y jugadores acalorados. Tampoco creo que todos sean transparentes y nobles a la hora de pitar. Por vestir de negro, por tomar decisiones y por tener un pito siempre serán odiados; pero su obligación es tratar de hacerlo bien. ¿Y si se equivocan?, lo normal sería que lo reconocieran, pero la Dimayor no los deja hablar. ¿Por qué?

El fútbol es imperfecto. Si uno piensa mal, podría decir que es así para “manipular” el espectáculo; si uno piensa bien, podría afirmar que es así porque la real gracia del fútbol está en esa imperfección. 

lunes, 2 de abril de 2012

De largo aliento (Abril 2/2012) - Un tropezón cualquier deportista da en la vida

UN TROPEZÓN CUALQUIER DEPORTISTA DA EN LA VIDA
Por Jhon Jaime Osorio
Publicado en la columna “De largo aliento” en el periódico El deportivo, el lunes 2 de abril de 2012

No es común que Mariana se caiga compitiendo; lo común es verla en el podio. Un tropezón suyo en la Copa Mundo de Super Cross nos sorprendió el sábado en la tarde y nos tuvo a la expectativa por dos temas fundamentales: en primer lugar, la salud de la campeona; y por supuesto, la ilusión de una medalla olímpica que pudo perderse en medio de la pista de Chula Vista.

Todo ciclista sabe que las caídas son el fantasma con el que necesariamente deben convivir. Son el riesgo natural de quien compite sobre dos ruedas. Este fin de semana, por ejemplo, en el Tour de Flandes se cayó Fabián Cancellara, el suizo que se quedó con el oro en la contrareloj Olímpica de Beijing hace 4 años sufrió una triple fractura de clavícula. Lo de Mariana no fue tan grave, aunque tuvo que regresar al país y desechar el viaje a Holanda donde seguiría su preparación rumbo a Londres. Lo grave con Mariana fue el susto de verla salir de la pista en camilla y no en hombros, como es su costumbre. 

El deporte siempre tendrá su componente fortuito. Esa zona de incertidumbre frente a lo extradeportivo es un ingrediente que le da tono dramático a cualquier competencia. Una caída en el ciclismo o el patinaje, una falla de motor en el automovilismo, un resbalón en el fútbol; un problema de salud el día decisivo en cualquier deporte… cualquier cosa no planeada puede terminar siendo definitiva en el resultado.  No pasa siempre, y menos con una múltiple campeona mundial, pero es una posibilidad.  Mariana ayer se cayó, y de paso nos puso los pies en la tierra a quienes creemos ciegamente en verla en el podio la olimpiada londinense. Sin dudas, es la mejor del mundo; pero a la vez que compite tiene que jugar la ruleta de la suerte, como todo deportista.

A 116 días de los Juegos Olímpicos, Colombia tiene 94 deportistas clasificados. Ayer logró su cupo el marchista Edier Arévalo. Ojalá se llegue a la meta de los 100. Y ojalá también, los que ya están clasificados no sufran una mala pasada de la suerte. No hay que colgarle todavía la presea olímpica a Mariana, a Juan Esteban, a Katherine o a cualquiera de los otros colombianos, porque nos podríamos quedar con la vista chula.  Una caída como la de ayer, nos tumba esas medallas previas. 

viernes, 30 de marzo de 2012

De largo aliento (Marzo 30/2012) - Somos buenos en deportes de a uno

SOMOS BUENOS EN DEPORTES DE A UNO
Por Jhon Jaime Osorio
Publicada en la columna "De largo aliento" en el periódico El Deportivo el viernes 30 de marzo

Si el indicador para evaluar la capacidad de trabajo en equipo en un país fueran sus logros en deportes de conjunto, Colombia se rajaría totalmente. Somos un país de individualidades, al que le cuesta mucho la colectividad.

Históricamente, en grupo hemos ganado muy pocos títulos del mundo: 2 veces con microfútbol, una de ellas en casa; en dos ocasiones en beisbol, 1947 y 1965, ambas como local; hace dos años en una nueva tendencia, el Ultimate femenino; y alguna vez en Hockey sobre patines, en el mundial de la categoría B. Estos títulos tienen mérito, pero son en cantidad no se pueden comparar con la gran cantidad de títulos mundiales que nos han dado las individualidades del boxeo, el ciclismo y las pesas, para mencionar solo algunas disciplinas.

El deporte nos enseña a diario que un equipo es mucho más que la suma de buenas individualidades. Se requiere acople, mucho trabajo y sacrificio de todos por la causa. Ahí no vamos los colombianos. Hasta muy cultural podría ser el tema. Sabemos de sobra que no basta con contratar a los mejores en cada puesto, o con hacer inversiones millonarias; todo equipo necesita un Jhony Pacheco que ponga a sonar bien la orquesta y unos músicos que no solo interpreten las partituras sino que acoplen su instrumento a la melodía y el ritmo particular del grupo. El trabajo en equipo, la colectividad, debe prevalecer por encima de sus integrantes. Ahí, Colombia se pifia, en el deporte y en la cotidianidad.

En deportes de conjunto, Colombia tiene talento. No cabe duda. Basquetbolistas, voleibolistas, futbolistas; para el deporte que se busque se encuentran deportistas. El problema son los procesos; se requieren una inversión alta y un trabajo al largo plazo.

A 118 días de la cuarta olimpiada del siglo, solamente el fútbol femenino ha logrado casilla por Colombia como deporte de conjunto. El panorama a Londres nos dice que será el único y que las posibilidades de una buena figuración son muy escasas, no por la capacidad técnica individual de las chicas; sino por la falta de un proceso serio de preparación y fogueo, que debería haber diseñado la Federación. La realidad ahí, como en muchas disciplinas de conjunto en Colombia, es que tenemos selección pero no tenemos equipo.


miércoles, 28 de marzo de 2012

Tiro Libre 1

Columna publicada en Q´Hubo el miércoles 28 de marzo de 2012

En Colombia las mujeres juegan mejor al fútbol que los hombres. Los resultados lo demuestran. Sé que la afirmación puede causar escozor y hasta rechazo y para no perder de entrada algunos lectores suavizaré un poco la frase: el fútbol femenino colombiano en selecciones tiene mejor nivel de competencia que el masculino. Dicho así, creo que no hay discusión.

En los últimos 5 años, las damas fueron al Mundial de mayores, al sub 20, clasificaron a los Olímpicos de Londres y acaban de ganar el cupo al certamen orbital sub 17. Como buenas deportistas colombianas, reciben muy poco apoyo y consiguen resultados sorprendentes. Contrario al fútbol masculino, que lo tiene todo y en este siglo no ha conseguido nada.

Es cierto que no se pueden comparar los resultados porque los niveles de competencia son diferentes; pero el comparativo aplica cuando miramos asuntos de inversión que llevan a la reflexión: para los hombres, todo; para las damas, muy poco. ¿Y quiénes ganan y consiguen cosas importantes? Ahora que están de moda los discursos de equidad, respeto, dignidad y juego limpio, qué bueno sería que a las damas del fútbol se les dé lo que merecen.

El único deporte de conjunto que tendrá Colombia en los Olímpicos será el fútbol femenino. Faltan 4 meses y no se conoce el plan de trabajo. ¿Será que se está aplicando la fórmula Pekerman de no hacer partidos de preparación antes de la competencia? Los hombres están jugando en sus clubes y en diferentes ligas; las damas  esperan con paciencia, pues en Colombia no hay ni liga ni un torneo nacional organizado, sencillamente porque no ha habido voluntad de los dueños del fútbol.

Como país, no hemos superado la mirada machista. Más de uno cuando ve jugar a las chicas trata de buscarles el lado masculino. Pocos entienden que el fútbol femenino no es el mismo de hombres jugado por mujeres, sino que es fútbol femenino, con otros cuerpos, otra estética, otra condición técnica, otras estrategias; otro sentir. Es hora de superarlo y entenderlo. No es asunto de leyes ni de discursos: el deporte es con plata y con voluntad. Señores de la Federación: aunque muchos no lo acepten, ellas juegan más que los hombres.

lunes, 26 de marzo de 2012

Siempre hay una primera vez

Siempre hay una primera vez
Por Jhon Jaime Osorio
Publicado en la columna "De largo aliento", en  el Deportivo, el lunes 26 de marzo de 2012

La agresión verbal es tal vez uno de los pecados más confesados por los colombianos  en estos días previos a la Semana Santa. El insulto y la ofensa son acciones tan cotidianas como comer o caminar. Los improperios se escuchan diariamente cuando conducimos, jugamos, vemos el fútbol o cuando montamos en bus. Debemos reconocerlo: somos un país de insultos. Eso sí, que sean común hacerlo no quiere decir que sea válido. Además, que sea tan frecuente no quiere decir que no tenga sanción; y aunque el delito sea común, para la Ley siempre hay una primera vez.

Seamos sinceros: cualquiera que vaya a fútbol en Colombia sabe que los hinchas del Pasto no fueron ni los primeros ni los únicos que han agredido con insultos racistas a los jugadores de otro equipo; en este caso de La Equidad. Un simple ejercicio de lectura de labios en cualquier partido de los que vemos por Directv bastaría para comprobarlo. Eso sí, debemos reconocer que el árbitro Juan Carlos Gamarra sí es el primero que reporta esta actitud censurada y castigada en el mundo del fútbol; y si no lo fue, al menos es la primera vez en la historia que la Comisión Disciplinaria se ocupa de revisarlo y aplicar lo que dice el reglamento al respecto en el Artículo 104 del Código Único de la Federación.

Ahora bien, ya que nos acordamos de la Ley, valdría la pena que la Dimayor revisara muchos hechos similares que a diario se presentan en el fútbol y no se quedara en el hecho puntual de Pasto, porque empezaría a ser sospechoso que solo aplicara el reglamento en ese caso específico. Que tal los cánticos de muchas barras en los estadios, que en sus letras agreden y ofenden al equipo adversario por su condición racial, por su procedencia geográfica y en algunos casos, hasta por su condición económica. ¿Amerita sanción?, o cuando es cantadito sí vale…Creo que por ahí podríamos comenzar a poner en cintura este fútbol, que si bien es la diversión de muchos no puede ser un espacio  para pecar y contravenir las normas.

Con la multa de 11 millones de pesos que le pusieron al Pasto, la Dimayor se acordó que normas hay, pero que falta aplicarlas. Además, nos hizo tomar conciencia todos, no solo a los pastusos, de que educación en el fútbol no hay y falta quien la asuma. Queda ahora una expectativa en el país: el rasero debe ser el mismo para todos. Por ahora: a cuidar la boca y a respetar a los demás. El fútbol es un juego, la dignidad humana no lo es.

viernes, 23 de marzo de 2012

COLOMBIA HACE FUERZA

COLOMBIA HACE FUERZA
Por Jhon Jaime Osorio Osorio
Columna publicada  en El Deportivo el viernes 23 de marzo

Colombia es un país que hace fuerza todos los días: por las injusticias, los escándalos, la corrupción, la comida, la inseguridad, las inequidades, los artistas de los realities  y obviamente, por los deportistas que visten el tricolor nacional. Fácilmente podríamos hacer un concurso para escoger al Hércules, el Atlas o el Sansón criollo. Hacemos fuerza, para mercar, para pagar los servicios, para sobrevivir y hasta para ganar medallas. No es casual que Colombia sea potencia mundial en un deporte en el que la fuerza concentrada y explosiva es el requerimiento físico fundamental.

Ayer comenzó en el Coliseo Iván de Bedout de Medellín, el Panamericano de Pesas de  la categoría juvenil. Poca difusión le dieron los medios a las tres primeras preseas doradas, que se colgó categóricamente un compatriota. Tal vez, la costumbre de ganar en mundiales y olímpicos hace que nuestros medios no se ocupen de una tripleta de medallas en el segundo evento más importante de las pesas juveniles después del mundial. A esa hora todo el mundo hacía notas previas, grabadas desde el miércoles, mostrando como se pararía en la cancha Godoy Cruz. Pasó desapercibido que el risaraldense Jhon Jairo Serna levantara 108 kilogramos en la modalidad de arranque y 135 en envión, y con la sumatoria de 243 se quedara con el otro oro, el del total.

Como referencia, la categoría  en la que compitió Serna fue la de 56 kilogramos; en cada uno de sus ejercicios levantó aproximadamente el doble de su peso corporal.  Hicimos fuerza por él, pero él la hizo por Colombia y ante muy pocos espectadores, a pesar del ingreso gratuito, llenó de gloria deportiva al país. 

De las 11 medallas conseguidas por Colombia en su historial olímpico, tres han sido literalmente haciendo fuerza. El único oro del país ha sido el de María Isabel Urrutia en Sidney 2000. El Panamericano que continúa hoy viernes y termina mañana  en Medellín marca la pauta de cara al mundial de Guatemala en mayo, y es el referente inicial para los Olímpicos de Río 2016. Así se hable poco de él, así se transmita por televisión  pero en diferido, así vaya poca gente a las graderías, así el gobierno departamental no lo haya apoyado económicamente, así la empresa privada ni se asome, así Coldeportes y la Federación hayan tenido que hacer un esfuerzo grandísimo para realizarlo, Colombia es fuerte en este deporte.

Lo que hizo Serna ayer al mediodía abrió una expectativa grande y empezó a ratificar algo que sabemos hace rato: Colombia es muy fuerte en  este deporte de fuerza que ni escenarios propios tiene. Hagamos fuerza para que alguien lo apoye como debe ser.