lunes, 30 de abril de 2012

De largo aliento (30/04/2012) - Una propuesta para los cableoperadores


Una propuesta para los cableoperadores
Por Jhon Jaime Osorio
Publicada en la columna "De largo aliento" en el periódico El Deportivo, el lunes 30 de abril de 2012

Después de todo el revuelo por los derechos de televisión del fútbol colombiano, todo quedó como la Dimayor dispuso. Los cableoperadores del país llegaron a ofrecer 78 millones de dólares, cifra que no fue suficiente. ¿Será mucho pedirle a los dueños de la tv por cable, que parte de esa “platica” la inviertan en la transmisión de otros deportes? Hagamos cuentas alegres, a ver si se animan.

78 millones de dólares por 5 años de fútbol son mal contados 16 millones de dólares al año; es decir 8 por torneo. La Liga tiene 188 partidos. Sin descontar los juegos que transmite la señal abierta, un cálculo superficial nos da un costo aproximado de 40.000 dólares por partido, es decir, unos 80 “milloncitos” de pesos.

El costo de producción de un evento deportivo en directo (promedio) es de 10 millones de pesos. Eso valía poner en pantalla la final del nacional de voleibol  en Cali el viernes pasado o el Gran Prix de Atletismo en Medellín el sábado; la octava parte de lo que les valdría un partido de fútbol. Hablo del precio de costo, para que no protesten algunos canales y productoras que piensan en el negocio y seguramente dirán que la cifra es  más alta.

Ahora bien, los derechos de televisión por etapa de la Vuelta a Asturias, del GP de motociclismo con Yony Hernández, del Gran Prix de Atletismo en Buenos Aires o del Panamericano de BMX en Bolivia no valían más de 15 o 20 millones de pesos por transmisión; la cuarta parte de lo que pagarían por un partido de fútbol.

Sumemos aquí que los cableoperadores son dueños de sus canales y no tienen que pagar el espacio, que las federaciones la mayoría de la veces no cobran los derechos de televisión y que hay muchos deportes como el ciclismo, el baloncesto, el voleibol o el atletismo que tienen gran aceptación y alguna posibilidad de comercialización. 

Valdría la pena pensar entonces que con lo que Une y Telmex iban a pagar por transmitir un partido de fútbol un fin de semana, podríamos ver en acción a 2 o 3 colombianos consiguiendo una casilla olímpica, logrando una victoria importante o simplemente entregándolo todo por una camiseta departamental. Ya no se gastaron los 78 millones de dólares, pero si los ofrecieron es porque los tienen; con la décima parte, harían maravillas por el deporte colombiano. 

viernes, 27 de abril de 2012

De largo aliento (28/04/20112) - Entre los 160 del mundo

Entre los 160 del mundo
Por Jhon Jaime Osorio
Publicada en la columna "De largo aliento" en el periódico El Deportivo el viernes 28 de abril de 212

205 países están afiliados al COI y 140 de ellos tienen hasta hoy deportistas clasificados a los Juegos. Estar en ese listado, pone a Colombia por encima de 65 países en el mundo, deportivamente hablando. En el número de deportistas clasificados, superamos en el continente a países como Cuba y Venezuela, tradicionales potencias del área, y en mundo estamos entre los 100 con mayor número de representantes a Juegos. Estos lugares pueden ser insignificantes para muchos, pero son mejores que el segundo lugar entre los países con más víctimas de minas antipersona, el séptimo entre los más corruptos o el quinto en índices de impunidad.

Siempre se ha dicho que el deporte es un indicador del desarrollo de los pueblos; una sentencia que no admite discusión, así la historia nos regale excepciones. Para un país, ir a los Olímpicos no es solo un sueño de sus deportistas, sino una necesidad de sus comunidades, que reclaman presencia y reconocimiento en el contexto mundial; que requieren ídolos y referentes para sus jóvenes y niños, y que añoran escuchar su himno para vivir la fiesta con sentimientos patrióticos identitarios. Esa es la real dimensión del deporte de alto rendimiento, que algunos políticos se atreven a subvalorar.

No tengo claro si Colombia sea el ejemplo para ratificar la afirmación del desarrollo, o tal vez sea una de las excepciones de las que hablo. Los progresos son evidentes: cada cuatro años crece su número de deportistas y disciplinas clasificados a los Olímpicos; ganó el título en los Juegos Suramericanos, tuvo gran actuación en los Panamericanos, ha logrado varios títulos del mundo en los últimos años y ha llegado a la élite de deportes de altísimo nivel como el atletismo y la natación. No hay duda de que en los últimos 10 años Colombia ha elevado su nivel deportivo, lo que no sabría explicar es si a nivel económico también hemos dado esos pasos; aunque quisiera pensar que sí, la realidad social me muestra otra cosa.

Los de Londres serán unos Juegos para lograr un gran reconocimiento y afianzar nuestros elementos de identidad; no solo por el número de medallas, que al parecer de algunos es la única medida. Estar bien  ranqueados en el mapa nos permitirá a los del deporte, exigir este tema una política de estado. 

miércoles, 25 de abril de 2012

Tiro Libre 5 - ¡Visca el Madrid, hala el Barza!


¡Visca el Madrid, hala el Barza!
Por Jhon Jaime Osorio
 Publicada en la columna "Tiro Libre" en el periódico Q´ubo el miércoles 25 de abril de 2012

Lo que hace la globalización. Nunca en la historia del fútbol en Medellín recuerdo haber visto tanto fervor y tanta pasión por un equipo foráneo como ocurrió en esta semana con el clásico español y las semifinales de Champions. Eso sí, se trata de un fanatismo, a mi juicio, exagerado, y con el característico toque criollo que mezcla el humor y el insulto en cantidades iguales y, a veces, irracionales.

Que a uno le guste cómo juega el Barcelona o el Madrid es apenas natural; el fútbol es universal y se trata de dos de los mejores equipos de mundo. Que muchos usen la camiseta, en muchos casos pirata, es un ritual que hace parte de la pasión que este deporte despierta. Que llenemos las redes sociales de chistes y burlas en contra del equipo que no nos gusta, o del que perdió, es un deporte nacional, como buenos latinos le buscamos la gracia a cualquier situación. Pero que pasemos al insulto, al maltrato y hasta a la agresión física, por el resultado de un partido entre equipos españoles, son ya actitudes patéticas, absurdas y ridículas.

La identidad con una divisa puede traspasar fronteras y superar distancias, al fin de cuentas es un asunto ideológico y no territorial. Nos volvemos hinchas por una búsqueda de referentes, por una permanente construcción de  nosotros mismos. La tradición familiar, la de la ciudad de origen, la clase social, el estilo de juego, la presencia de un jugador, el nombre, los colores de la camiseta,  o simplemente una moda, como pasa ahora con los dos equipos españoles, son pretextos para volverse hincha. Lo que no es válido es asumir ese fervor como excusa para sacar a relucir una condición irracional, y sin eufemismos, animal.

Gracias a las telecomunicaciones, hoy estamos "muy cerca" de los equipos europeos. De ahí, a dejar salir un instinto salvaje por el “amor” a un equipo de moda creo que no hay consideración válida. Por mi parte, no soy hincha de ninguno de los dos. Cada que juegan, me divierto viendo el fútbol bien jugado. Por eso, no me importa confundir los estribillos: ¡visca el Madrid!, ¡hala el Barza! Para el caso, es lo mismo. 

viernes, 20 de abril de 2012

De largo aliento (Abril 20/2012) - Un microciclo para la selección femenina

Un microciclo para la selección femenina
Por Jhon Jaime Osorio
Publicado en la columna "De largo aliento" en el periódico El Deportivo el viernes 20 de abril de 2012

Faltan 98 días para los Juegos Olímpicos, la cuenta regresiva avanza con velocidad, la ciudad sede y sus escenarios están a punto, la famosa puntualidad británica empieza a notarse y todos los deportistas del mundo afinan su preparación. Bueno, no todos, casi todos. Una de las excepciones es la selección de fútbol de Colombia en la rama femenina.

Los preseleccionados nacionales de pesas están concentrados en Medellín hace casi dos meses, los boxeadores adelantan preparación en Cuba, los atletas están casi todos en Puerto Rico, los pisteros han hecho presencia en varios eventos en Europa y los gimnastas estuvieron en la Copa Pacífico en Estados Unidos, van para Brasil y luego tendrán el Panamericano en Medellín como último evento de preparación. Eso sí, las chicas de la  selección femenina de fútbol han estado en sus casas esperando que las llamen y entrenando con sus selecciones departamentales.

La pregunta es ¿por qué los otros deportes sí y el fútbol femenino no? El Comité Olímpico, que ha hecho grandes esfuerzos para garantizar todos los procesos y éste es el único deporte de conjunto en el que Colombia tendrá participación en Londres, lo que hace que su presencia sea importantísima. La respuesta deben tenerla la Federación o el técnico. Lo cierto es que el grupo no se reúne desde los Juegos Panamericanos en octubre de 2011, y que la idea es reunirlo a finales de mayo para trabajar hasta los Juegos.

Esta semana hizo su primer microciclo el profesor Pékerman con los jugadores de los equipos nacionales que él considera tienen mérito para estar más adelante en la selección de mayores en la eliminatoria mundialista. ¿Por qué con los hombres sí y con las mujeres no?, si es discriminación sería grave. En el caso de las damas, muchas están en el país y reunirlas es fácil, siempre y cuando haya quien las convoque. Además, queda claro que los microciclos permiten mirar otras opciones. ¿Será que en las damas no las hay?, no creo. En el zonal nacional que se hizo en Medellín en la Semana  Santa sobró el talento.

¿No hay confianza en las chicas, o hay demasiada en las que conformaron la Selección en Panamericanos? Si es así, que lo digan, pero hay muchas damas con el sueño de llegar, y merecen la oportunidad. Los microciclos sirven para mirar gente. ¿O con las damas es distinto?

miércoles, 18 de abril de 2012

Tiro Libre 4 - Los derechos de formación de Teo

Los derechos de formación de Teo
Por Jhon Jaime Osorio
Publicada en la columna Tiro Libre, en el periódico QHubo el miércoles 18 de abril de 2012

¿Cuánto pagaría el Junior de Barranquilla en su momento por los derechos de formación de Teófilo Gutiérrez? Seguramente una cifra mínima frente a lo que recibió por la venta de sus derechos deportivos al empresario que lo llevó a Turquía y Argentina. Si los derechos de formación tuvieran el apellido “integral” seguramente el Junior estaría reconociendo hoy que esa platica, sencillamente, se perdió.

El deporte en estado puro enseña valores y reafirma elementos de socialización como el trabajo en equipo, el respeto a la autoridad, el compañerismo y el juego limpio; asuntos esenciales y no discursivos de las prácticas atléticas. El fútbol, en algunos casos, pareciera ser la excepción. 

Teófilo tiene en las piernas todo lo que un jugador necesita para triunfar; pero le hacen falta en la cabeza algunos principios y valores que todo ser humano requiere para convivir. Es talentoso y goleador; pero tiene una personalidad conflictiva y problemática. Tuvo inconvenientes de disciplina en Barranquilla, en Turquía no se adaptó, en la selección Colombia de la Copa América generó incomodidad porque exigía la titular y el fin de semana, luego de varios incidentes, fue despedido del Racing por un escándalo de camerino.

La reiteración en problemas señala que la dificultad está en él, en su forma de ser, en su manera de asumir la vida, en su estructura de base, en su formación. Lo triste es que Gutiérrez no es la excepción. Medina, Castillo, Cardona, entre otros, han hecho parte de una lista extensa de futbolistas colombianos que teniéndolo todo para triunfar, desperdician su corta vida deportiva al no controlar asuntos de personalidad con carencias de formación.

Si de buscar culpables se trata, la familia, el entorno, la escuela de fútbol y la sociedad misma encabezan la lista. Pero si se buscan es soluciones, la inmediata es que los clubes profesionales inviertan un poquito de su utilidad en la formación integral de sus deportistas. ¿Por qué solo gastan en formación técnica sabiendo que un futbolista con un mal comportamiento les pone en riesgo su capital? En ese caso, es un asunto de rentabilidad, y si los directivos no piensan en las personas por lo menos deberían pensar en el negocio.

lunes, 16 de abril de 2012

De largo aliento (Abril 16/2012) - ¿En qué habíamos quedado?

¿En qué habíamos quedado?
Por Jhon Jaime Osorio
Publicado en la columna "De largo aliento" en el periódico El Deportivo el lunes 16 de abril de 2012

Recuerdo cuando llegó Pékerman. Algunos, pocos, no estuvimos muy de acuerdo. Argumentamos, entre otras cosas, la forma descortés y falsa como sacaron a Leonel, el alto costo del que llegaba, las indebidas declaraciones del presidente Santos pidiendo un extranjero, la poca claridad de la Federación en el proyecto selecciones, la cantidad de personas que integrarían el cuerpo técnico y la dilatada y extraña negociación con Martino. Eso sí, una vez contratado, entendimos que había que sumarse a la causa, y en mi caso, en este mismo diario dije literalmente: “lo que sigue es dejar trabajar a Pékerman, apoyar su proceso y seguir soñando con clasificar al mundial, sin perder la mirada crítica”.  

En el amistoso frente a México, como todos, aplaudí la actitud del equipo, el orden táctico y la ubicación en el campo de jugadores como Falcao, que mejoró su productividad con la camiseta nacional.  Eso sí, cuestioné los comentarios exacerbados de algunos que hablaron de un cambio extremo, tratando de poner como hazaña ese resultado y de minimizar lo hecho por los anteriores técnicos. En esa  ocasión escribí: “vamos con mesura”.

Cómo nos cambia la vida. Esos defensores a ultranza son los mismos que hoy cuestionan el microciclo y la convocatoria del técnico nacional. Allá ellos. El profesado amor  se les acabó demasiado rápido. Ahora le dan juego a las críticas venenosas del ex - mánager al que en un año de “trabajo” no se conoció un plan de trabajo y mucho menos una acercamiento propositivo al trabajo del entrenador nacional.

Siempre he dicho que Colombia tiene 30 o 40 jugadores de selección. No son más. Pékerman usó para el amistoso casi los mismos de Leonel, que fueron casi los mismos de Bolillo, que habían sido casi los mismos de Lara. Ahora el técnico argentino quiere mirar opciones para el futuro en el fútbol local, y eso, me parece bien.

Pueden ser cuestionables los microciclos, sí. Como todo en la vida. Como el silencio de Pékerman ante los medios. Como la realización de más partidos de preparación. Como el momento en que se hace este trabajo. Como la falta de información frente a la planeación de la Selección… todo es cuestionable. Pero, ¿cuáles son los argumentos de peso? Hasta ahora, no los veo.  Solo veo “sangre en el ojo” en muchos cuestionamientos. ¿La idea no era que lo íbamos a arropar?, ¿En qué habíamos quedado?

viernes, 13 de abril de 2012

De largo aliento (Abril 13/2012) - Casi 100 para ebullir

Casi 100 para ebullir
Por Jhon Jaime Osorio
Publicada en la columna De largo aliento en el periódico El Deportivo el viernes 13 de abril de 2012

A 105 días de los Juegos Olímpicos Colombia tiene 95 deportistas clasificados. Casi 100, que es la meta. Aunque soy de los que piensan que las cifras son frías, ésta, en particular, sí me llena de calor, de temperatura patria.

Culturalmente, el 100 se asume como un número de abundancia, y en este caso sí que lo es. Si nos comparamos con los vecinos venezolanos, los superamos con creces: ellos a la fecha tienen 23 clasificados. En cantidad, igualamos a un país como Argentina, que es fuerte en deportes de conjunto, y superamos a México, que han sido potencia en el continente. En calidad, los resultados de Londres lo dirán y el panorama nos permite un  optimismo prudente de cara a lo que puede ser nuestra mejor olimpiada de la historia.

El mérito colombiano es alto si se tiene en cuenta que la cifra de casi 100 se está logrando en disciplinas individuales. La excepción es el fútbol femenino que aporta 18 cupos. El atletismo con 25 deportistas, el ciclismo en pista con 9 y el levantamiento de pesas con 8 son las disciplinas que más le aportarán a la delegación nacional. El tiro, la natación,  el taekwondo, la lucha, el judo, la gimnasia, la esgrima, el ecuestre, el ciclismo en ruta, el ciclomontañismo, el BMX y el boxeo también harán su aporte. Las cifras muestran que somos un país plurideportivo que ha crecido en resultados, y que somos rendidores en disciplinas muy variadas, a pesar de que nuestra cultura deportiva es muy poca.

No me queda duda que la meta de 100 clasificados se va a lograr. El nado sincronizado, el triatlón, el boxeo, el tiro con arco, la esgrima, la lucha, la vela, el bicicross y el atletismo tienen opciones claras de lograr futuros cupos. La fiesta de Londres se avecina,  vivimos un momento histórico y el país deportivo apenas empieza a darse cuenta de la importancia que esto tiene.

En la biología que nos enseñaban en la educación primaria, aprendimos que el agua hierve a los 100 grados centígrados. Yo sí espero que al llegar a 100 deportistas clasificados el fervor patrio de la gente y el apoyo decidido del Estado y de la empresa privada empiecen a ebullir.

miércoles, 11 de abril de 2012

Tiro Libre 3 - El del fútbol, un curioso negocio

EL DEL FÚTBOL, UN CURIOSO NEGOCIO
Por Jhon Jaime Osorio
Publicado en la columna Tiro Libre del periódico Q´Hubo el miércoles 11 de abril de 2012


El fútbol profesional es un negocio demasiado curioso. Es emocional: si se gana hay taquillas buenas y si se pierde se afecta el ingreso económico. Es injusto: al técnico lo contratan para que sea el director de producción, pero si el equipo no da resultados rápido lo destituyen sin evaluar primero la materia prima o su trabajo específico. Y es particular: si un jugador no rinde en la cancha el directivo no se atreve a sancionarlo porque devalúa el producto y pone en riesgo el capital.

Es un negocio de millones que tiene problemas de pesos. La Dimayor como organización es boyante; los ingresos por los derechos de televisión y de publicidad por el nombre de la Liga representan cifras altísimas. Sin embargo, muchos de los clubes socios de la entidad se atrasan en lo fundamental para cualquier tipo de empresa: los salarios de sus empleados y la seguridad social. Es un contrasentido tener una organización con dinero pero con socios en quiebra.

Otra particularidad es que siendo empresa privada ofrece su espectáculo en escenarios públicos y para su logística afecta la dinámica social en materia de transporte, seguridad y servicios. Si bien pagan por el arriendo de los estadios, el control de espectáculo se hace de cuenta de la municipalidad: agentes de tránsito, oficiales de policía, funcionarios de Espacio Público, de la Personería, de las secretarías de Gobierno y Hacienda, y de otras entidades trabajan de cuenta del erario público para que la "fiesta del fútbol" salga bien.

Como será de particular el negocio del fútbol que para que funcione son fundamentales los hinchas, pero a la hora de tomar las decisiones sus opiniones no son tomadas en cuenta, sencillamente “porque ellos son emocionales y pasionales”; los racionales son los directivos, que manejan el dinero y reciben las ganancias.

Definitivamente es un negocio bien curioso, y bien rentable. Si no lo fuera, no tantos querrían estar en él y los que están se querrían ir; y siguen ahí. 

lunes, 9 de abril de 2012

De largo aliento (Abril 9/2012) - Algo pasa en el fútbol criollo

Algo pasa en el fútbol criollo
Por Jhon Jaime Osorio
Columna publicada en El Deportivo el lunes 9 de abril

El Atlético Huila, hasta hace poco flamante líder, cayó goleado en Bogotá; el equipo de la millonaria inversión y la nómina armada para pelear 3 torneos, Nacional, ha conseguido 2 puntos de los últimos 21 que ha disputado en la Liga; el Independiente Santa Fe de Gutiérrez arrancó con fuerza de un momento a otro y los que pedían su cabeza ahora elogian su fútbol; el Caldas sacó a Pompilio y la debacle continúa; el Millonarios de Páez no convence. En 11 jornadas han salido 3 técnicos, las fechas pasan y le drama en el fútbol criollo continúa, con una irregularidad absoluta por donde uno lo mire.

Lo particular de todas estas historias es que a 7 fechas de terminar la fase regular de la Liga, cualquiera de los 18 equipos puede clasificar entre los 8 y cualquier puede quedar eliminado. Si a ello se suma el asunto del descenso, que hasta final del año tendrá en vilo a 6 o 7 equipos, la tensión de cada jornada aumenta. ¿Así  o más dramático? Esa es la virtud del sistema de juego en Colombia, que con torneos tan cortos exige resultados inmediatos, o como dicen los mismos técnicos, obliga a “ligar 3 o 4 partidos” para estar en la pelea. 

El torneo es tan generoso que Atlético Nacional, que no gana en la liga desde el 17 de febrero, podría ganar un partido 2 meses después, es decir tras 8 jornadas, y le alcanzaría para estar pegado a la zona de clasificación.

Mientras esto ocurre, aficionados y periodistas debatimos a diario sobre si hay que darle más fechas a Páez, si Nacional tiene o no “Dorlandependencia”, si la nómina del Huila es corta, si el Medellín de Bolillo es táctico, o si Junior ya superó su mal momento en la Copa y se está metiendo nuevamente en la Liga. Debates del día a día, que son tan emocionales como el mismo torneo.

Nadie habla de procesos. Mucho menos se habla de estilos. Tampoco caben las discusiones sobre identidad. ¿De fondo?, muy poco.  ¿El nivel?, poco importa. Vivimos la Liga del “hay que ganar como sea”. Eso sí, es emocionante, no cabe duda. Mantiene la expectativa para los 18 equipos. Pero podría ser emocionante y bueno, ¿o no? Lo cierto es que algo pasa en el fútbol criollo y las miradas siguen siendo superficiales.  ¿Así o más irregular? 

miércoles, 4 de abril de 2012

Tiro Libre 2 - El árbitro y su imperfección

El árbitro y la imperfección
Por Jhon Jaime Osorio
Publicado en la columna "Tiro LIbre", del periódico Q´Hubo el miércoles 4 de abril d 2012

El penal que le otorgó el árbitro Pontón a Equidad no fue penal, fue una simulación de Motta, que el árbitro asumió como falta y que perjudicó notablemente al Envigado. Después de cada fecha profesional, las polémicas por los arbitrajes son el tema central de los programas de radio y televisión. Sin embargo, como dirían las abuelas, “después de ojo sacado, no hay Santa Lucía que valga”. En Colombia, si el error del juez es muy notorio, lo sancionan a él, pero el club al que afectó su decisión sigue perjudicado.

En el fútbol, el árbitro siempre estará estigmatizado, será el antihéroe. Su naturaleza es ser arbitrario, como escribió Eduardo Galeano. Es un atleta completo, pues corre a la par de los 22 jugadores, y es quien representa la autoridad. En teoría, no tiene derecho a equivocarse. En la práctica, como humano, es imperfecto. Es un actor subjetivo y se convierte en el ser más vulnerable de la cancha. Para periodistas, aficionados, técnicos, directivos y jugadores sus decisiones siempre serán injustas, parcializadas, acomodadas o equivocadas.

Una cosa es el error de un delantero que se come un gol, o de un arquero que se resbala; muy diferente es que un tercero, con una decisión errada, acabe en un segundo con el trabajo planificado de un equipo. El jugador hace parte del juego y su labor está dominada por la pericia que tenga para desarrollarlo. El juez está en la cancha para garantizar que el juego sea lo más correcto posible, tiene una gran responsabilidad y debe estar preparado para ello; para eso le pagan.

No creo que ningún árbitro sea un criminal, como a veces afirman técnicos y jugadores acalorados. Tampoco creo que todos sean transparentes y nobles a la hora de pitar. Por vestir de negro, por tomar decisiones y por tener un pito siempre serán odiados; pero su obligación es tratar de hacerlo bien. ¿Y si se equivocan?, lo normal sería que lo reconocieran, pero la Dimayor no los deja hablar. ¿Por qué?

El fútbol es imperfecto. Si uno piensa mal, podría decir que es así para “manipular” el espectáculo; si uno piensa bien, podría afirmar que es así porque la real gracia del fútbol está en esa imperfección. 

lunes, 2 de abril de 2012

De largo aliento (Abril 2/2012) - Un tropezón cualquier deportista da en la vida

UN TROPEZÓN CUALQUIER DEPORTISTA DA EN LA VIDA
Por Jhon Jaime Osorio
Publicado en la columna “De largo aliento” en el periódico El deportivo, el lunes 2 de abril de 2012

No es común que Mariana se caiga compitiendo; lo común es verla en el podio. Un tropezón suyo en la Copa Mundo de Super Cross nos sorprendió el sábado en la tarde y nos tuvo a la expectativa por dos temas fundamentales: en primer lugar, la salud de la campeona; y por supuesto, la ilusión de una medalla olímpica que pudo perderse en medio de la pista de Chula Vista.

Todo ciclista sabe que las caídas son el fantasma con el que necesariamente deben convivir. Son el riesgo natural de quien compite sobre dos ruedas. Este fin de semana, por ejemplo, en el Tour de Flandes se cayó Fabián Cancellara, el suizo que se quedó con el oro en la contrareloj Olímpica de Beijing hace 4 años sufrió una triple fractura de clavícula. Lo de Mariana no fue tan grave, aunque tuvo que regresar al país y desechar el viaje a Holanda donde seguiría su preparación rumbo a Londres. Lo grave con Mariana fue el susto de verla salir de la pista en camilla y no en hombros, como es su costumbre. 

El deporte siempre tendrá su componente fortuito. Esa zona de incertidumbre frente a lo extradeportivo es un ingrediente que le da tono dramático a cualquier competencia. Una caída en el ciclismo o el patinaje, una falla de motor en el automovilismo, un resbalón en el fútbol; un problema de salud el día decisivo en cualquier deporte… cualquier cosa no planeada puede terminar siendo definitiva en el resultado.  No pasa siempre, y menos con una múltiple campeona mundial, pero es una posibilidad.  Mariana ayer se cayó, y de paso nos puso los pies en la tierra a quienes creemos ciegamente en verla en el podio la olimpiada londinense. Sin dudas, es la mejor del mundo; pero a la vez que compite tiene que jugar la ruleta de la suerte, como todo deportista.

A 116 días de los Juegos Olímpicos, Colombia tiene 94 deportistas clasificados. Ayer logró su cupo el marchista Edier Arévalo. Ojalá se llegue a la meta de los 100. Y ojalá también, los que ya están clasificados no sufran una mala pasada de la suerte. No hay que colgarle todavía la presea olímpica a Mariana, a Juan Esteban, a Katherine o a cualquiera de los otros colombianos, porque nos podríamos quedar con la vista chula.  Una caída como la de ayer, nos tumba esas medallas previas. 

viernes, 30 de marzo de 2012

De largo aliento (Marzo 30/2012) - Somos buenos en deportes de a uno

SOMOS BUENOS EN DEPORTES DE A UNO
Por Jhon Jaime Osorio
Publicada en la columna "De largo aliento" en el periódico El Deportivo el viernes 30 de marzo

Si el indicador para evaluar la capacidad de trabajo en equipo en un país fueran sus logros en deportes de conjunto, Colombia se rajaría totalmente. Somos un país de individualidades, al que le cuesta mucho la colectividad.

Históricamente, en grupo hemos ganado muy pocos títulos del mundo: 2 veces con microfútbol, una de ellas en casa; en dos ocasiones en beisbol, 1947 y 1965, ambas como local; hace dos años en una nueva tendencia, el Ultimate femenino; y alguna vez en Hockey sobre patines, en el mundial de la categoría B. Estos títulos tienen mérito, pero son en cantidad no se pueden comparar con la gran cantidad de títulos mundiales que nos han dado las individualidades del boxeo, el ciclismo y las pesas, para mencionar solo algunas disciplinas.

El deporte nos enseña a diario que un equipo es mucho más que la suma de buenas individualidades. Se requiere acople, mucho trabajo y sacrificio de todos por la causa. Ahí no vamos los colombianos. Hasta muy cultural podría ser el tema. Sabemos de sobra que no basta con contratar a los mejores en cada puesto, o con hacer inversiones millonarias; todo equipo necesita un Jhony Pacheco que ponga a sonar bien la orquesta y unos músicos que no solo interpreten las partituras sino que acoplen su instrumento a la melodía y el ritmo particular del grupo. El trabajo en equipo, la colectividad, debe prevalecer por encima de sus integrantes. Ahí, Colombia se pifia, en el deporte y en la cotidianidad.

En deportes de conjunto, Colombia tiene talento. No cabe duda. Basquetbolistas, voleibolistas, futbolistas; para el deporte que se busque se encuentran deportistas. El problema son los procesos; se requieren una inversión alta y un trabajo al largo plazo.

A 118 días de la cuarta olimpiada del siglo, solamente el fútbol femenino ha logrado casilla por Colombia como deporte de conjunto. El panorama a Londres nos dice que será el único y que las posibilidades de una buena figuración son muy escasas, no por la capacidad técnica individual de las chicas; sino por la falta de un proceso serio de preparación y fogueo, que debería haber diseñado la Federación. La realidad ahí, como en muchas disciplinas de conjunto en Colombia, es que tenemos selección pero no tenemos equipo.


miércoles, 28 de marzo de 2012

Tiro Libre 1

Columna publicada en Q´Hubo el miércoles 28 de marzo de 2012

En Colombia las mujeres juegan mejor al fútbol que los hombres. Los resultados lo demuestran. Sé que la afirmación puede causar escozor y hasta rechazo y para no perder de entrada algunos lectores suavizaré un poco la frase: el fútbol femenino colombiano en selecciones tiene mejor nivel de competencia que el masculino. Dicho así, creo que no hay discusión.

En los últimos 5 años, las damas fueron al Mundial de mayores, al sub 20, clasificaron a los Olímpicos de Londres y acaban de ganar el cupo al certamen orbital sub 17. Como buenas deportistas colombianas, reciben muy poco apoyo y consiguen resultados sorprendentes. Contrario al fútbol masculino, que lo tiene todo y en este siglo no ha conseguido nada.

Es cierto que no se pueden comparar los resultados porque los niveles de competencia son diferentes; pero el comparativo aplica cuando miramos asuntos de inversión que llevan a la reflexión: para los hombres, todo; para las damas, muy poco. ¿Y quiénes ganan y consiguen cosas importantes? Ahora que están de moda los discursos de equidad, respeto, dignidad y juego limpio, qué bueno sería que a las damas del fútbol se les dé lo que merecen.

El único deporte de conjunto que tendrá Colombia en los Olímpicos será el fútbol femenino. Faltan 4 meses y no se conoce el plan de trabajo. ¿Será que se está aplicando la fórmula Pekerman de no hacer partidos de preparación antes de la competencia? Los hombres están jugando en sus clubes y en diferentes ligas; las damas  esperan con paciencia, pues en Colombia no hay ni liga ni un torneo nacional organizado, sencillamente porque no ha habido voluntad de los dueños del fútbol.

Como país, no hemos superado la mirada machista. Más de uno cuando ve jugar a las chicas trata de buscarles el lado masculino. Pocos entienden que el fútbol femenino no es el mismo de hombres jugado por mujeres, sino que es fútbol femenino, con otros cuerpos, otra estética, otra condición técnica, otras estrategias; otro sentir. Es hora de superarlo y entenderlo. No es asunto de leyes ni de discursos: el deporte es con plata y con voluntad. Señores de la Federación: aunque muchos no lo acepten, ellas juegan más que los hombres.

lunes, 26 de marzo de 2012

Siempre hay una primera vez

Siempre hay una primera vez
Por Jhon Jaime Osorio
Publicado en la columna "De largo aliento", en  el Deportivo, el lunes 26 de marzo de 2012

La agresión verbal es tal vez uno de los pecados más confesados por los colombianos  en estos días previos a la Semana Santa. El insulto y la ofensa son acciones tan cotidianas como comer o caminar. Los improperios se escuchan diariamente cuando conducimos, jugamos, vemos el fútbol o cuando montamos en bus. Debemos reconocerlo: somos un país de insultos. Eso sí, que sean común hacerlo no quiere decir que sea válido. Además, que sea tan frecuente no quiere decir que no tenga sanción; y aunque el delito sea común, para la Ley siempre hay una primera vez.

Seamos sinceros: cualquiera que vaya a fútbol en Colombia sabe que los hinchas del Pasto no fueron ni los primeros ni los únicos que han agredido con insultos racistas a los jugadores de otro equipo; en este caso de La Equidad. Un simple ejercicio de lectura de labios en cualquier partido de los que vemos por Directv bastaría para comprobarlo. Eso sí, debemos reconocer que el árbitro Juan Carlos Gamarra sí es el primero que reporta esta actitud censurada y castigada en el mundo del fútbol; y si no lo fue, al menos es la primera vez en la historia que la Comisión Disciplinaria se ocupa de revisarlo y aplicar lo que dice el reglamento al respecto en el Artículo 104 del Código Único de la Federación.

Ahora bien, ya que nos acordamos de la Ley, valdría la pena que la Dimayor revisara muchos hechos similares que a diario se presentan en el fútbol y no se quedara en el hecho puntual de Pasto, porque empezaría a ser sospechoso que solo aplicara el reglamento en ese caso específico. Que tal los cánticos de muchas barras en los estadios, que en sus letras agreden y ofenden al equipo adversario por su condición racial, por su procedencia geográfica y en algunos casos, hasta por su condición económica. ¿Amerita sanción?, o cuando es cantadito sí vale…Creo que por ahí podríamos comenzar a poner en cintura este fútbol, que si bien es la diversión de muchos no puede ser un espacio  para pecar y contravenir las normas.

Con la multa de 11 millones de pesos que le pusieron al Pasto, la Dimayor se acordó que normas hay, pero que falta aplicarlas. Además, nos hizo tomar conciencia todos, no solo a los pastusos, de que educación en el fútbol no hay y falta quien la asuma. Queda ahora una expectativa en el país: el rasero debe ser el mismo para todos. Por ahora: a cuidar la boca y a respetar a los demás. El fútbol es un juego, la dignidad humana no lo es.

viernes, 23 de marzo de 2012

COLOMBIA HACE FUERZA

COLOMBIA HACE FUERZA
Por Jhon Jaime Osorio Osorio
Columna publicada  en El Deportivo el viernes 23 de marzo

Colombia es un país que hace fuerza todos los días: por las injusticias, los escándalos, la corrupción, la comida, la inseguridad, las inequidades, los artistas de los realities  y obviamente, por los deportistas que visten el tricolor nacional. Fácilmente podríamos hacer un concurso para escoger al Hércules, el Atlas o el Sansón criollo. Hacemos fuerza, para mercar, para pagar los servicios, para sobrevivir y hasta para ganar medallas. No es casual que Colombia sea potencia mundial en un deporte en el que la fuerza concentrada y explosiva es el requerimiento físico fundamental.

Ayer comenzó en el Coliseo Iván de Bedout de Medellín, el Panamericano de Pesas de  la categoría juvenil. Poca difusión le dieron los medios a las tres primeras preseas doradas, que se colgó categóricamente un compatriota. Tal vez, la costumbre de ganar en mundiales y olímpicos hace que nuestros medios no se ocupen de una tripleta de medallas en el segundo evento más importante de las pesas juveniles después del mundial. A esa hora todo el mundo hacía notas previas, grabadas desde el miércoles, mostrando como se pararía en la cancha Godoy Cruz. Pasó desapercibido que el risaraldense Jhon Jairo Serna levantara 108 kilogramos en la modalidad de arranque y 135 en envión, y con la sumatoria de 243 se quedara con el otro oro, el del total.

Como referencia, la categoría  en la que compitió Serna fue la de 56 kilogramos; en cada uno de sus ejercicios levantó aproximadamente el doble de su peso corporal.  Hicimos fuerza por él, pero él la hizo por Colombia y ante muy pocos espectadores, a pesar del ingreso gratuito, llenó de gloria deportiva al país. 

De las 11 medallas conseguidas por Colombia en su historial olímpico, tres han sido literalmente haciendo fuerza. El único oro del país ha sido el de María Isabel Urrutia en Sidney 2000. El Panamericano que continúa hoy viernes y termina mañana  en Medellín marca la pauta de cara al mundial de Guatemala en mayo, y es el referente inicial para los Olímpicos de Río 2016. Así se hable poco de él, así se transmita por televisión  pero en diferido, así vaya poca gente a las graderías, así el gobierno departamental no lo haya apoyado económicamente, así la empresa privada ni se asome, así Coldeportes y la Federación hayan tenido que hacer un esfuerzo grandísimo para realizarlo, Colombia es fuerte en este deporte.

Lo que hizo Serna ayer al mediodía abrió una expectativa grande y empezó a ratificar algo que sabemos hace rato: Colombia es muy fuerte en  este deporte de fuerza que ni escenarios propios tiene. Hagamos fuerza para que alguien lo apoye como debe ser.

lunes, 19 de marzo de 2012

A propósito de la organización del deporte profesional

A propósito de la organización del deporte profesional
Por Jhon Jaime Osorio
Publicado en la columna “DE largo aliento”, en el periódico El Deportivo Paisa, el lunes 19 de marzo de 2012

Logo de la NBA
Ayer domingo se jugaron ocho partidos de la NBA. Hoy lunes habrá seis y el sábado se habían disputado ocho más.  Por el paro laboral antes de iniciarse la temporada, el torneo 2011-2012  tuvo que hacerse con un calendario apretado que incluye programación diaria hasta el 26 de abril próximo. Los 30 equipos convocan público, e incluso ayer en los encuentros en los que actuaban los coleros como Washington, New Orleans y Sacramento, las asistencias a los coliseos superaron los 10.000 aficionados. El promedio en la temporada asciende a los 17.000 por juego.

Siempre se ha dicho que la NBA es algo más que una liga de baloncesto; que sus partidos superan lo competitivo y se convierten en espectáculos completos y en eventos sociales de primer orden para los norteamericanos. La comodidad de los escenarios, las facilidades de ingreso, los shows adicionales de porristas y mascotas, las rifas, la interacción con el aficionado, las facilidades para la prensa y obviamente la calidad del espectáculo deportivo son algunas de las razones que argumentan los estadounidenses para  explicar su masiva respuesta.

La NBA es una organización deportiva de carácter privado, independiente de la Federación Americana y completamente autogestionable. Cada uno de los 30 equipos, constituida como sociedad anónima, es socia y oficia como franquicia del negocios. La asociación se encarga directamente de negociar los derechos de televisión, al igual que los patrocinios y el merchandising. Además, tiene un mercado de jugadores propio, que permite el intercambio entre clubes de acuerdo con el valor del contrato anual del deportista. La utilidad anual de la NBA se distribuye de manera proporcional. El modelo ha sido copiado por algunas ligas profesionales de distintos deportes en el mundo, con adecuaciones a las particularidades económicas, legales o políticas de cada país.

En otros deportes y en otros países, programar partidos todos los días en todos los horarios, significaría desorden y provocaría una crisis económica por las bajas asistencias. Algunos dirán que la idiosincrasia y el poder adquisitivo de los norteamericanos es lo que hace que ellos puedan tener una organización deportiva tan particular. Otros pensamos que es la manera de concebir el negocio para beneficio de todos, lo que les permite tener una liga poderosa. 

jueves, 15 de marzo de 2012

FÚTBOL SIN LEY

FÚTBOL SIN LEY
Por Jhon Jaime Osorio
Publicado en la columna "De largo aliento" en el Deportivo Paisa, el viernes 16 de marzo. 

Navajas, gases lacrimógenos, estampidas, enfrentamientos, puñaladas, sangre, gritos, insultos, peleas, desazón, indignación... Así terminó el clásico antioqueño el domingo pasado. No dentro del estadio, sino en sus exteriores. El fútbol cambió demasiado; ya no es una fiesta.

La salida del Atanasio Girardot fue abrupta, violenta e indignante. Sentí miedo. No es la primera vez que me pasa, pero esta vez fue transformado en terror. Lo tengo claro: no vale la pena arriesgar la vida por ir a cubrir un partido de fútbol. Lo que era un enfrentamiento simbólico, una fiesta de familias, un espectáculo deportivo, hoy es una guerra real, un choque de pandillas, un peligro latente para la ciudad. Así de triste, pero así de claro: ir a un clásico es riesgoso, no por el partido en sí, sino por el entorno.

Siempre me llamó la atención escuchar a un hincha decir que él sería capaz de dar la vida por su equipo. Creí que era la hipérbole perfecta para ilustrar el sentimiento por una divisa. No. Después de lo del domingo, estoy seguro de que es literal. Dan la vida, agreden, apuñalan y son capaces de matar.

No volveré a decir que “son unos pocos desadaptados que se tiran en el espectáculo”; más de 300 detenidos después de un partido no son una cifra menor. Tampoco diré que es “un problema del fútbol”; porque todos sabemos que es una problemática social, que se apoderó hace rato de muchos espacios, incluso de los del fútbol. Mucho menos volveré a afirmar que “siquiera se sancionó la Ley 1445,  porque con ella se le puso el tate -quieto a los violentos”; mentira crasa tener una Ley que no se aplica y que casi un año después de sancionada no tiene reglamentada su aplicación.

El 12 de mayo de este año le partiremos el primer pastel de cumpleaños a la denominada Ley Parodi, que acabaría con los violentos en el fútbol. Si las letras de esa jurisprudencia se llevaran a la práctica, lo ocurrido el domingo nos hubiera arrojado por lo menos 300 multas entre 20 y 100 salarios mínimos legales vigentes, y el mismo número de prohibiciones para asistir a fútbol en un periodo entre 1 y 3 años. 

La salida del estadio fue el domingo a las 8:30 de la noche, 24 horas después, los 300 detenidos estaban en sus casas. Seguramente, en 10 días, cuando se juegue el segundo clásico paisa del año, esos 300 que fueron detenidos, y unos 300 más que no detectó el operativo, volverán a estar. Y yo, que voy a estadio a trabajar, volveré a correr para salvar mi vida.

domingo, 11 de marzo de 2012

Soñé con un canal deportivo

Soñé con un canal deportivo
Por Jhon Jaime Osorio
Columna publicada en el periódico El Deportivo el lunes 12 de marzo de 2012

El sábado en la tarde me venció el cansancio. Eras las 6:30 p.m., estaba en el sofá, con un tinto en la mano y el televisor al frente. Literalmente caí en los brazos de Morfeo, el mitológico Dios griego, hijo de Hipnos y Nix, que batiendo sus alas me permitió huir de las maquinaciones terrenales. Dormí profundamente. En ese estado onírico imaginé que la Comisión Nacional de Televisión decretaba la apertura de un tercer canal en Colombia, que “obligatoriamente debía ser deportivo, no futbolero”.

Soñé que veía en el canal cómo María Luisa Calle, en Mar de Plata, se colgaba una medalla de oro en los Panamericanos de Ciclismo. Antes habían pasado la prueba de atletismo en la que Rafith Rodríguez, en el Mundial de Atletismo Bajo Techo, en Turquía, tropezó en la semifinal de los 800 metros con un polaco. Además, mostraron “en exclusiva”, la primera válida de la Copa  Internacional de Bicicross 2012 en Brasil, donde Carlos Mario Oquendo se coló en un podio lleno de camisetas locales.

Entre transmisión y transmisión, pasaban promocionales de las próximas eventos: “trasnóchese con el mejor tenis del mundo; el colombiano Santiago Giraldo frente a un Top 20 de la ATP”, “siga paso a paso el Suramericano de Rugby Sevens. Colombia entre los favoritos”… Cuando terminó el ciclismo, comenzó un noticiero deportivo con otros deportes en los que Colombia  habían sido protagonista. Justo ahí me despertó el grito de William cantando el gol de Cali a Millonarios. Quería dormirme nuevamente para continuar mi sueño, pero ya no pude, con el grito de gol se me había regado el tinto en la camisa. Despertar fue una pesadilla.

Dicen que los sueños no son inocentes. Al medio día, desempolvé algunos videos de mis transmisiones en los desaparecidos Paisadeportes (intento de canal deportivo en un cableoperador, que se acabó por falta de recursos) y Teleantioquia Deportes (proyecto del canal regional que hizo 637 transmisiones deportivas en 4 años y se acabó por cambio de administración).  También estuve leyendo las cifras que revelaron Une – Telmex y Telefónica al anunciar que definitivamente no transmitirán el fútbol  colombiano (con el 1,8% de esa cifra se hicieron las 637 en el regional). Menos mal mi mamá no estaba al lado, porque hubiera soltado su habitual frase para aterrizarme en la realidad: “Siga soñando mijo, que eso relaja…”.  

jueves, 8 de marzo de 2012

¿Y ahora quién podrá desarrollarnos?

¿Y ahora quién podrá desarrollarnos?
Por Jhon Jaime Osorio
Columna "De largo aliento". Publicada en el periódico El Deportivo el viernes 9 de marzo de 2012

¡Qué vaina! Se fue Comesaña de la Federación y no conocimos su plan de trabajo para el desarrollo del fútbol colombiano. Tal vez, por el poco tiempo que estuvo en el cargo no alcanzó a presentarlo; o quizás lo hizo y como la Federación es un ente privado sencillamente no lo ha dado a conocer. Lo mismo ocurrió con Maturana cuando estuvo en esa función.

En el reglamento de la FIFA se estipula que cada país debe contar con un Director Técnico y de Desarrollo, y en el perfil sugerido se establece que debe ser “un hombre del mundo del fútbol con credibilidad, reconocimiento y experiencia en la educación del mismo”. Así que ido Comesaña por voluntad propia, la Federación deberá buscar un técnico que tenga ese perfil. Es obligación tener a alguien en ese cargo.

Según lo que plantea la FIFA, palabras más palabras menos, de quien ocupe ese cargo depende la planificación de la sostenibilidad a largo plazo y el progreso del fútbol en su país. Se me ocurren algunas preguntas: ¿cuál ha sido la planificación?, ¿qué tanto ha sido el progreso de nuestro fútbol?, ¿qué tan competitivas son ahora las distintas selecciones nacionales?, ¿cuál ha sido el mejoramiento logrado a nivel de los clubes en los torneos continentales?,  ¿cuántos jóvenes talentos se han identificado en los dos años que el cargo ha sido ocupado?, ¿cuál ha sido la expansión del fútbol femenino en el país?, ¿cuál es la filosofía del fútbol nacional?, y ¿cuáles son los valores educativos de este deporte?. En esencia, esos son los indicadores que se le deberían medir a quien sale del cago, y lo que se le debe exigir a quien lo ocupe, según lo que la FIFA dice en sus documentos.  

Bueno, tal vez estas preguntas ya hayan sido resueltas por don Julio Comesaña a la Federación, antes de irse.  Lo propio debió hacer Maturana. Seguramente, en algunos días, nos darán a conocer el balance. O tal vez a nosotros no, aunque creo que a la FIFA sí, porque entiendo que cada país recibe un Programa de Asistencia Financiera, FAP por su sigla en inglés, por parte de la FIFA cada año, y ese dinero debe canalizarse hacia el desarrollo del fútbol en el país. De esa platica, ya se gastó una parte en dos años de salarios. ¿Los resultados?, como en el villancico: ya vendrán, ya vendrán, ya vendrán.

domingo, 4 de marzo de 2012

SUEÑOS DE NIÑOS QUE QUIEREN SER OLÍMPICOS

SUEÑOS DE NIÑOS QUE QUIEREN SER OLÍMPICOS
Por Jhon Jaime Osorio Osorio
Columna "DE largo aliento", publicada en el periódico el Deportivo el lunes 5 de marzo de 2012

En Medellín hay regocijo, alegría y celebración. La elección de la ciudad como una de las ciudades candidatas para ser sede de los Terceros Juegos Olímpicos de la Juventud en el 2018 ha generado reacciones positivas en la ciudadanía y obviamente en sus dirigentes.  La lucha será con Buenos Aires, Guadalajara, Glasgow, Poznan y Rotterdam. No será fácil, pero Medellín sueña. Qué bueno por la ciudad y por el país; y qué bueno por el deporte  infantil de Colombia, que en medio de tantas noticias negativas tiene hoy una esperanza.

Si a Medellín le dan la sede, asunto que se definirá en julio de 2013, el país necesitará unos excelentes deportistas para que nos representen dignamente dentro de 5 años. Hay que recordar el viejo refrán de la tradición popular paisa tan bien aplicado en los Juegos Suramericanos del 2010 y tan mal aplicado en el Mundial sub 20: “no se puede hacer la fiesta en la casa  para que venga otro y se nos baile la novia”. Si nos dan la sede olímpica juvenil, hay que trabajar para que los colombianos sean los mejores anfitriones y los protagonistas competitivos de esa olimpiada.

Los juveniles del 2018 son los infantiles y preinfantiles de hoy. Son los mismos deportistas que asisten a festivales y a sus primeros campeonatos nacionales de cuenta de sus padres. Los que cuando sufren una fractura o tienen un problema de salud hacen fila en la EPS o el Sisben vistiendo la camiseta de su departamento o del país, porque los entes departamentales y nacionales poco apoyo les brindan al respecto; los que por vocación y gusto dedican 5 o 6 horas al día a entrenar, peleando con los rectores de sus colegios para que entiendan que ellos son “niños deportistas de alta competencia”, concepto que ni para el Estado ni para la academia ha tenido claridad. En el caso de Antioquia, por ejemplo, y sé que en muchos departamentos es igual, los entrenadores de esos colombianos que representarán al país en los Olímpicos del 2018 empezaron el tercer mes del año sin contrato, trabajando por no truncar el proceso y por amor al deporte.

Mientras los gobernantes de turno piensan solo en ganar los Juegos Nacionales,  hay una nueva generación, olvidada por los institutos  departamentales y por el Comité Olímpico, y poco atendida por Coldeportes, que empieza a soñar con una olimpiada juvenil “en el patio de su casa”. Qué pena con Glasgow y las demás, pero ojalá sea Medellín. Por el bien del deporte y por una generación de deportistas que en las condiciones actuales se puede perder. Señores del COI: háganle un bien a la niñez deportiva de Colombia. 

jueves, 1 de marzo de 2012

DOLOR DE HOMBRO Y DE ALMA

DOLOR DE HOMBRO Y DE ALMA
Columna publicada en el periódico El Deportivo, el viernes 2 de marzo de 2012
Por Jhon Jaime Osorio

Ayer visité el coliseo de gimnasia Jorge Hugo Giraldo. Mi paseo por este escenario es frecuente,  ya que soy padre de familia de una deportista de la selección Antioquia Infantil. Claro que no iba a ver entrenar a mi hija ni pagar la cuota mensual con la que los padres, a partir de este año,  aportamos para el salario del entrenador. Fui temprano porque quería saludar al “dueño del aviso”, al mejor gimnasta de Colombia en todos los tiempos. Quería saber cómo va su preparación para Londres 2012, su tercera y última olimpiada. Lastimosamente, a Jorge Hugo no lo encontré.

En el coliseo, hablé con uno de los entrenadores de la gimnasia antioqueña. Me contó que Jorge Hugo Giraldo tiene una fuerte molestia en el hombro que lo ha  obligado guardar un poco de quietud; y me explicó que necesita urgente una resonancia magnética, pero que hasta ayer en la tarde había sido imposible realizársela: “en Indeportes no ha habido forma, el metodólogo del Comité Olímpico le dijo que en el momento no hay  dinero para esos rubros, y en la EPS lo tienen en lista de espera”, me dijo. Está clasificado a los Olímpicos, está en su fase definitiva de preparación, requiere un examen médico urgente y le tocará esperar.

La ventaja es que Jorge Hugo ya tiene la paciencia entrenada. En octubre, fue subcampeón en la gimnasia artística masculina de los Juegos Panamericanos. En medio del fervor por la gran actuación, recibió la promesa formal de un premio de la Gobernación de Antioquia, el cual espera desde entonces. El miércoles en la noche, el nuevo gobernador publicó en la web un texto denominado “el libro blanco”, en el que, con sorpresa, Jorge Hugo Leyó: “en ceremonia realizada a finales de 2011, se le prometió a los campeones de Juegos Panamericanos y otros campeonatos importantes, sumas de 10 y 20 millones de pesos, entregados en cheques simbólicos. Dicho dinero no tenía ningún soporte presupuestal y no existe compromiso de pago alguno en la entidad”. Como quien dice, con el cambio de gobierno, la promesa gubernamental se quedó en eso. O como decimos en Antioquia: “esa platica… se perdió”.

Ahora Jorge Hugo espera a que la EPS, El Comité Olímpico, Indeportes o quien sea, le realice una resonancia magnética, para saber cómo seguir su preparación rumbo a su última olimpiada, donde sueña con meter a Colombia en una instancia final. Mientras él espera con paciencia sabe que los Juegos Olímpicos no esperan a nadie.

Cuando salí del coliseo de gimnasia pensé que este tema de los recursos para el deporte se me volvió repetitivo. Qué pena: ustedes felices y desbordados porque Colombia le ganó un partido amistoso a México y yo hablando de estos temas que en el país no le  importan absolutamente a nadie. Mil disculpas. 

domingo, 26 de febrero de 2012

Fútbol profesional: ¿interés público o interés privado?

Fútbol profesional: ¿interés público o interés privado?
Publicada en la columna "De largo aliento", en el periódico El Deportivo, el lunes 27 de febrereo de 2012
Por Jhon Jaime Osorio

El director de Coldeportes, Andrés Botero, oficia como “amigable componedor”, entre la Dimayor y tres cableoperadores para la transmisión del fútbol colombiano y su argumento central es que debe ser un asunto de interés público. Que le interese al público es una cosa, pero que pueda llevarse a la figura jurídica de “asunto de interés de la comunidad”, que es el término correcto, es un tema diferente.

En Colombia, la Comisión Nacional de Televisión es por ley la única que puede declarar esta figura para un evento específico. Así, todos los canales se tienen que encadenar y transmitirlo: públicos, privados, regionales y locales. No es el caso del fútbol, o por lo menos de lo que pretende Botero, que está intercediendo para que los cableoperadores tengan acceso a un producto que es propiedad privada y que ya tiene señal de televisión por otro sistema. Es un negocio entre particulares (así Une sea empresa pública) sobe un tema que le gusta mucho a la gente.

La CNTV define como eventos de interés para la comunidad “aquellos cuyo desarrollo interesa a todos los habitantes del territorio colombiano, por razones de identidad y representatividad nacional, cultural y social”. Asumiendo que el fútbol profesional lo fuera, hecho discutible, en lo que media Botero no es en el acceso de todos los habitantes del territorio nacional, sino en el acceso de quienes le pagan a Une, Telefónica y Telmex, que según las cifras de suscriptores, no significan el 30% de la población nacional. Contrario sería, si el doctor Botero estuviera intercediendo para que fuera la televisión pública o privada, de señal abierta, la que lo  transmitiera.

La pugna por los derechos de televisión del fútbol es un asunto de libertad económica, de libre competencia. La Dimayor negoció con Directv. Las cláusulas del contrato permiten que bajo ciertas condiciones los demás entren. De hecho, lo están haciendo los cableoperadores pequeños. Si el fútbol lo transmiten más canales, se ve más y es más visible la imagen de los clubes y de sus patrocinadores. Lo curioso es que cuando Une y Telmex tuvieron los derechos durante 5 años, exigieron la exclusividad sobre el producto y limitaron el acceso de la televisión pública y privada a las imágenes, quitándole opciones de verlo a mucha gente en el país, y quintándole una potencial visibilidad a clubes y patrocinadores.

Para la gente del común, lo justo sería verlo; incluso muchos piensan que los cableoperadores deberían pagar, sin protestar, lo que la Dimayor pide; o que debería ser como en Argentina, transmitido por los canales públicos. Para quienes manejaron el tema durante 5 años, y para quienes lo manejan hoy, el fútbol es un negocio. La gente piensa una cosa, pero un negocio tiene otra lógica, socio. 

viernes, 24 de febrero de 2012

DEPORTE DE PONCHERA

DEPORTE DE PONCHERA
Por Jhon Jaime Osorio
Columna "De largo aliento", publicada en el periódico El Deportivo el viernes 24 de febrero de 2012



Ciento cincuenta mil pesos tuvo que poner cada uno de los marchistas de Antioquia que representó a su departamento en la Copa Nacional de Marcha en el Parque Recreodeportivo El Salitre el pasado fin de semana en Bogotá. Los deportistas tuvieron que asumir los costos de hospedaje y alimentación, con el sueño de alcanzar alguna de las casillas para representar a Colombia en el Campeonato Suramericano  que se celebrará en Guayaquil, Ecuador, el 17 y 18 de marzo. Para los antioqueños fue una situación extraña, pues tradicionalmente esos desplazamientos los cubría la Liga con aportes del ente deportivo departamental. Seguramente, esta realidad dura y extraña para los deportistas paisas es un hecho ya común en muchos departamentos del país.

Otros que viajaron aportando dinero de su propio bolsillo fueron los taekwondogas Lina Echavarría y Diego Ruiz, integrantes de la Selección Colombia que desde el lunes participó en el Us Open de este deporte en Las Vegas, Nevada. La Liga Antioqueña afirmó en un boletín de prensa que “pese a las gestiones emprendidas por la Federación Colombiana de la disciplina, el cambio de administración en Coldeportes Nacional e Indeportes Antioquia dificultó el apoyo a los 16 integrantes de la Selección Colombia”. Por tratarse de uno de los eventos preparatorios para el Séptimo Mundial de Poomsae, que se realizará este año en Medellín, los deportistas decidieron asumir los gastos.

Las nuevas tendencias deportivas también tienen sus afugias. La Selección Colombia de Ultimate masculina anda por estos días de colecta para ir al campeonato mundial en  Japón. En el país hay 6.000 practicantes de esta modalidad de conjunto, que ya consiguió un título del mundo en la rama femenina.

Los ejemplos son muchos. La realidad es complicada. Los patrocinadores miran solo para el lado del fútbol, y en contadas excepciones le apuestan a la alta competencia en deportes “vistosos”. Triste reconocerlo pero no hay plata para tanta gente, para tanto deportista bueno que hay en Colombia. El sistema Nacional del Deporte con su doble estructura, pública y privada, entra en caos cada que de sacar recursos se trata y no responde a las necesidades reales. Los vaivenes políticos afectan los proyectos a largo plazo. Basta con decir que en las categorías infantiles de muchas de las Ligas deportivas del país son los padres de familia los que asumen los salarios de los técnicos de sus hijos. Algo nada mal, y de fondo.

Aunque la expresión suene muy dura: el deporte colombiano está de ponchera. Los deportistas no solo tienen que hacer el esfuerzo para ganar en nombre de un país al que solo le sirven los títulos; también tienen que poner la plata para hacerse campeones. No sé cómo sea, pero así no es.