domingo, 2 de diciembre de 2012

Tiro Libre 32 - En Colombia, prima la emotividad


En Colombia, prima la emotividad
Por Jhon Jaime Osorio
@jhonjaimeosorio

Publicado el miércoles 7 de noviembre de 2012 en el periódico Q´Hubo

Emotiva como pocas. Así es la liga profesional de fútbol en nuestro país. A falta de una fecha para concluir la fase regular, el drama por la clasificación lo viven seis equipos que buscan dos casillas, el descenso se resolvió en la penúltima fecha y los cupos a torneos internacionales siguen en juego. Como de costumbre, en este momento del torneo, a los aficionados y a los clubes solo les interesa la matemática. El torneo está diseñado para eso. Para muchos, es el torneo ideal; pero hay asuntos particulares que valdría la pena considerar.

Los dos equipos finalistas del primer torneo, por ejemplo, están por fuera de los 8, y no es la primera vez que ocurre. Al parecer, terminar un campeonato y empezar el otro sin un tiempo prudencial de descanso afecta demasiado el rendimiento y la motivación. No deja de ser curioso e injusto que el técnico campeón del primer semestre y clasificado a Libertadores esté en la cuerda floja.

También es particular, y en ello tiene mucho que ver el sistema de juego, que equipos como el Cali, que cambiaron de técnico por bajo rendimiento en la mitad del torneo, tengan posibilidades de clasificar y por ende, de aspirar al título. O que un equipo sin técnico en propiedad como el Cúcuta pueda mantenerse en los ocho y aspirar al título mientras piensa en la promoción.

No se trata de situaciones casuales; porque si repasamos la historia son irregularidades propias del sistema de juego. Nadie puede negar que un torneo corto con una fase regular de 3 meses resulta siendo inmediatista y resultadista; aunque no por ello se puede descalificar totalmente. La fórmula mágica no existe; y se debe trabajar desde lo que hay, en aras de mejorar. Las experiencias de no hacer cuadrangulares sino duelos directos por play offs,  o de clasificar solamente 4 equipos a la fase final, fue muy buena en lo deportivo; algún experimento se puede hacer en la fase regular para que el nivel mejore; y para que esos hechos particulares ya mencionados no se repitan.

Por lo pronto, vivamos de la emoción y olvidémonos de mirar el nivel. El domingo haremos fuerza por tener a 3 de los 4 equipos antioqueños en una fase final, luego del ayuno del semestre pasado cuando solo clasificó el Itaguí. Y a partir del lunes, a esperar cualquier sorpresa, porque cualquiera de los 8 clasificados podrá ser campeón.

sábado, 3 de noviembre de 2012

De largo aliento (2 de noviembre de 2012) - Los deportes colectivos requieren procesos


Los deportes colectivos requieren procesos
Por Jhon Jaime Osorio
@jhonjaimeosorio

Hoy comenzó otro sueño mundialista para Colombia. En la madrugada, la selección nacional de fútbol sala debutó en Tailandia en el certamen orbital de la especialidad. Se trata de otra disciplina deportiva de conjunto que en nombre del país busca lograr la hazaña de figurar entre los mejores del mundo. Difícil reto, si se tiene en cuenta que la preparación se hizo toda en casa y que no hubo fogueos internacionales.

No será fácil. En deportes de conjunto, nuestro historial deportivo no muestra mayores logros. Si la memoria no me falla, los títulos del mundo en este tipo de disciplinas se resumen en uno de béisbol en los años 50, dos en microfútbol, uno en Hockey sobre patines en un mundial de la categoría B y un título sub 17 en ultimate femenino. Estos resultados demuestran que hemos ganado muy poco en disciplinas colectivas.

Siempre he pensado que el verdadero medidor del desarrollo deportivo de un país está en lo que gane en las disciplinas colectivas. Allí, por lo general los resultados siempre obedecen a procesos bien estructurados. No quiero decir con esto que los individuales no lo sean, pero sí que allí se tienen más opciones, se presentan casos fortuitos, se pueden tener logros con deportistas excepcionales o incluso se puede ganar por accidente.

Esta vez, el deportes de conjunto, el fútbol sala es una esperanza para Colombia. Ha tenido un proceso acelerado y organizado, que hoy se refleja en una Liga profesional que avanza sin contratiempos. Obviamente, soñar con un título mundial puede sonar demasiado pretencioso; pero al menos se puede aspirar a una presentación digna y meritoria.

La realidad de nuestros deportes de conjunto invita a repensar más en ellos y a replantear hacia el futuro. En las nuevas tendencias como el ultimate estamos en la élite; en fútbol hace rato que son las damas las que sacan la cara y se acercan un poco, sin tener el apoyo que merecen; en baloncesto no figuramos; en balonmano apenas comenzamos;  y en voleibol hace poco, con las damas,  volvimos a tener un meritorio e importante cupo en un mundial, que será en el 2013.

Individualmente hemos logrado un buen desarrollo. Colectivamente todavía no. Somos muy buenos en deportes de a uno, y en los de grupo no es que seamos malos, sino que nos falta estructura. Esa es la verdadera medida y ese  es el reto a futuro.

lunes, 29 de octubre de 2012

De largo aliento (29 de octubre de 2012) - ¿Quién ganará los Juegos?


¿Quién ganará los Juegos?
Por Jhon Jaime Osorio
@jhonjaimeosorio

Publicado en la columna "De largo aliento" del periódico El Deportivo el 29 de octubre de 2012

A cinco días de la inauguración de los XIX Juegos Deportivos Nacionales, la pregunta habitual es: ¿cuál departamento será el ganador? La inquietud es apenas natural. Es la misma cada que se aproxima una gran competencia.  Obviamente, no es tan inocente, pues cuando se hace, no se busca realmente una respuesta premonitoria sino que se pretende medir el favoritismo de las delegaciones, a partir el conocimiento que uno pueda tener de las mismas.

En ocasiones, la respuesta es evidente. Hace 4 años en Cali, por ejemplo, uno conocía las dificultades de Bogotá, sabía que la localía del Valle podría ser determinante, y que Antioquia había afinado su plan de preparación a lo largo del año con un claro objetivo de recuperar el título. Esta vez, las circunstancias son tan particulares, que la baraja podría estar más abierta.

Este año, los asuntos políticos afectaron la preparación de muchos. En Valle y Bogotá por ejemplo, hubo demoras en los nombramientos de los directores de los entes deportivos; y en Antioquia el cambio generó algunos  replanteamientos en los planes de preparación que habían sido trazados a 4 años. Sin embargo, son los 3 favoritos de todos, pero a la vez, generan grandes inquietudes, que obligan a esperar.

Por su parte, Bolívar, Boyacá y Santander son los llamados a mostrar progresos. Al parecer, han trabajado en silencio con menos dificultades administrativas, o si las hubo, por lo menos no han tenido tanto ruido. Otros que deben mostrarse, no para ganar, pero sí para atravesarse en los intereses de quienes quieren hacerlo, serán los departamentos locales. Córdoba, Norte y Cauca.

No se puede tomar solo como termómetro la delegación que estuvo en Olímpicos, fueron 104 deportistas, con un predominio en número de antioqueños; pero esta vez habrá más de 5000 provenientes de todos los rincones del país. Eso sí, un buen referente es mirar por deportes los campeonatos nacionales de este último año correspondientes a las categorías de los Juegos. Ahí, como simple ejercicio matemático, mis cuentas me dan una ventaja corta del Valle sobre Antioquia y Bogotá. Sin embargo, hay muchos otros factores, difíciles de evaluar, como la motivación, el momento de los deportistas o los factores climáticos que pueden entrar a definir.

Por todo lo anterior, como sé que quieren una respuesta, daré una de esas “olímpicas” a las que a veces acudimos cuando no tenemos argumentos suficientes: En estos Juegos, cualquier cosa puede pasar. 

viernes, 26 de octubre de 2012

De largo aliento (26 de octubre de 2012) - Entutelar para jugar


Entutelar para jugar
Por Jhon Jaime Osorio
@jhonjaimeosorio

Publicado en la columna "De largo aliento" del periódico El Deportivo el 26 de octubre de 2012

Juliana Gaviria y Maria Luis Calle sí podrán competir en los Juegos Nacionales. Lo podrán hacer gracias a un fallo judicial, resultado de una acción de tutela. Es curioso e ilógico que luego de estar en los Olímpicos representando a Colombia estas deportistas tengan que acudir a las vías de Ley para poder competir en el país al que habitualmente representan.

Las explicaciones han sido muchas. La Federación dice que había unas normas de participación en selectivos para Juegos Nacionales, que las deportistas, al igual otros ciclistas antioqueños no cumplieron. La Liga Antioqueña habla de un acuerdo de palabra entre directivos, en el que supuestamente determinaron eximir de presentarse a los chequeos a aquellos pisteros que estaban en el equipo olímpico. Las demás ligas exigen que se respete el proceso de clasificación y que si no se presentaron a los chequeos, no pueden estar. El juez sentenció que las deportistas tienen derecho a estar. Y las deportistas no dicen nada; ellas entrenan ocho horas diarias y se preparan para competir donde las dejen.

El párrafo anterior trata de resumir la situación. Tal vez peque al sintetizarla, porque es mucho más compleja; es un tema de intereses regionales, de pelea por medallas, de asuntos de poder. Para efectos prácticos, ese párrafo condensa una particular situación de nuestro deporte criollo desde épocas muy remotas: muchos directivos pelean, discuten, prohíben, legislan y enredan; sin medir las consecuencias, y sin pensar en el desarrollo deportivo de la nación. Si bien los Juegos Nacionales son una lucha deportiva para demostrar el poderío y el desarrollo de los departamentos, no tiene sentido llenarlos de trabas legales, sea cual sea el caso, que terminen excluyendo de los Juegos a los deportistas más representativos del país.

Para estos casos, soluciones debe haber. No puede ser que para uno competir tenga que ir hasta los estrados judiciales a buscar como recurso la garantía constitucional. El deporte debería tener formas más lógicas e instancias ágiles para dirimir estos asuntos. Si hay que cambiar la normatividad, hay que hacerlo. Si hay que intervenir los reglamentos de las Federaciones, también. Es vergonzoso que un asunto de participación en unos Juegos no lo solucione el deporte mismo.

Es demasiado triste saber que un deportista tiene entutelar para jugar. Claro que en este país es normal. Ahora recuerdo que yo tuve que acudir a ese recurso para hacerme respetar. 

miércoles, 24 de octubre de 2012

Tiro Libre 31 - Tiene razón Gamero en enojarse


Tiene razón Gamero en enojarse
Por Jhon Jaime Osorio
@jhojaimeosorio

Publicado en la columna "Tiro libre" del periódico Qhubo el 24 de octubre de 2012

Tiene toda la razón Alberto Gamero en enojarse. No hay derecho a que la Dimayor sea tan “cortica” a la hora de programar sus torneos. Es la única empresa que pone a competir sus productos; en este caso La Liga y la Copa. El Boyacá Chicó juega esta noche ante Nacional en el cierre de la semifinal de la Copa, y fue programado para el sábado a las 3:30 ante Envigado en el Parque Estadio, donde debe defender su octavo lugar en la Liga. ¿Por qué no les dieron un día más de descanso?, reclama el estratega.

Gamero habló con vehemencia y decidió traer un equipo alterno; en directa señal de que el onceno boyacense va a priorizar la Liga sobre la Copa. Sus argumentos son las instancias definitivas que se juegan en ambos torneos, el cansancio acumulado por ambos certámenes, la escasa nómina del equipo y sobre todo, la falta de colaboración de la Dimayor, que pudiéndolo hacer, no los programó para el domingo, aunque ellos lo solicitaron, sino que los agendó para la tarde sabatina.

Ahora bien. La otra cara de la moneda es Nacional, que no reclamó por la programación. El equipo antioqueño debe jugar esta noche y viajar a Barranquilla para un compromiso el sábado a las 7:45, también definitivo en su intención de clasificar en la Liga. Su nómina también está resentida, particularmente por las lesiones, como dijo el técnico luego del juego ante Equidad. Que el de casa no haya protestado no quiere decir que el visitante no tenga derecho a hacerlo, y sobre todo, no le quita la razón en lo poco prácticos que son los administradores del fútbol para manejar el negocio.

Más de uno estará pensando que Chicó se queja mucho, que Gamero quiere distraer la atención, que ellos son profesionales y para eso les pagan, y que nada tiene jugar tres partidos en una semana. Hasta razón tienen. Pero el punto no es que no puedan jugar los partidos así, sino que con potestad para hacerlo, la Dimayor no les colabore a sus clubes socios. Si eso pasa con dos torneos propios, menor colaboración tendrán cuando se trata de una participación en copas internacionales.

Al cierre de esta columna logré escuchar una explicación de un directivo del fútbol: “es asunto de televisión”. Como quien dice, pesa más el interés del socio estratégico en el negocio que el de los dueños del negocio. Ah mal que estamos. 

lunes, 22 de octubre de 2012

De largo aliento (22 de octubre de 2012) - La Mariana de todos

La Mariana de todos
Por Jhon Jaime Osorio
@jhonjaimeosorio

Publicado en la columna "De largo aliento" del periódico El Deportivo el 22 de octubre de 2012

Durante casi 3 horas estuvo en la tarima firmando autógrafos y sonriendo para las fotografías. Después, atendió al alcalde del municipio que le entregó la Orden del Café. También hizo un recorrido protocolario en la pista para recibir una ovación. Finalmente, atendió a los medios de comunicación. Después, cuando la dejaron, pudo ir a la pista para ganar las dos mangas de clasificación y la final de su categoría en la Válida Nacional de Chinchiná.

Volvió a competir después de 2 meses y 4 días. La última vez había sido en Londres, en los Olímpicos. Esta vez, en Chinchiná, hizo lo que mejor sabe hacer: ganar. Eso sí, su carisma y su medalla le han generado unos compromisos como figura pública que son adicionales a los deportivos y que le demandan cada vez mucho más tiempo.


Mariana es de todos los colombianos, es nuestro orgullo, nuestra insignia, nuestra medallista y nuestra campeona. Así, en plural y en posesivo. Como si fuera poco su significado, tiene una personalidad angelical. No le niega a nadie una sonrisa, un saludo, una foto o unas palabras. Complejo compromiso para ella que desde que ganó en Londres tuvo que aceptar otra vida, la de ídolo.

Ayer comenzó oficialmente la ruta de Mariana hacia Río 2016. Ella sabe que  el reto deportivo será mucho más difícil, porque todas en el mundo se prepararán para ganarle. Y el reto personal también será mayor: enseñarles a muchos deportistas en Colombia que mientras más grande en el deporte, más inteligente se debe ser para administrar la fama.

viernes, 19 de octubre de 2012

De largo aliento (19 de octubre de 2012) - La leyenda ya no continúa


La leyenda ya no continúa
Por Jhon Jaime Osorio
@jhonjaimeosorio

Publicado en la columna "De largo aliento" del periódico El deportivo el 19 de octubre de 2012

Hace dos meses, cuando Armstrog anunció su decisión de no responderle más a la USADA porque consideraba su caso una "cacería de brujas", y cuando la USADA cerró el caso quitándole los 7 títulos del tour al ciclista estadounidense, en esta columna traté de plantear algunas inquietudes que me surgían sobre la noticia. Mi tesis, con los hechos de entonces, fue que a Armstrong le podían quitar los títulos pero no la gloria. Hoy, con los hechos de esta semana,  esa tesis ya no tiene sustento.

Después del pronunciamiento de la agencia antidopaje, las pruebas se vinieron en cascada. Al mejor estilo del delincuente que negocia su pena delatando a sus cómplices, muchos ciclistas compañeros de Armstrong abrieron la boca para develar hechos que aislados podría parecer del campo de la ficción, pero que encadenados configuran una cruda y macabra realidad.

Por la imagen que tengo de Armstrong, quisiera pensar, como hace un mes, que se trata de una persecución. Sin embargo, las acusaciones por dopaje son tantas y tan claras, y los hechos paralelos tan dicientes,  que ya el problema ni siquiera es que se haya dopado, sino que alrededor del ídolo al parecer se configuraba un millonario negocio con el doping. Como dijo el comunicado de Nike ayer " las evidencias son inapelables".

Nike le quitó el apoyo después de 16 años, eso es muy diciente.  Otras marcas que lo acompañaron no solo como deportista sino en fundación en la lucha contra el cáncer también empezaron a apartarse. Él mismo mandó un mensaje muy diciente al renunciar a la presidencia de Livestrong.

Armstrong está muy enredado. Su reputación está cuestionada y su limpieza en las competencias que ganó para hacerse leyenda también. La lluvia de pruebas es torrencial y no amaina. Cayó en desgracia, y muy feo. Lo peor es que la desgracia de Lance se convierte en parte, en la desgracia del ciclismo, que con este caso, vuelve a ser un deporte cuestionado por el nivel de exigencia, a veces extremo, que provoca que para ganar no baste con entrenar.

Guardo, como muchos, la esperanza de que todo sea un complot, aunque es una esperanza que cae tan duro como el mismo Armstrong. Por ahora, la leyenda no continúa.

miércoles, 17 de octubre de 2012

Tiiro Libre 30 - Falcao y su momento


Falcao y su momento
Por Jhon Jaime Osorio
@jhonjaimeosorio

Publicado en la columna "Tiro Libre" del periódico Qhubo el 17 de octubre de 2012

Lo comparan con Messi y con Cristiano. Lo promocionan para el Chelsea y el Madrid. Lo dan como candidato para el próximo balón de oro. Lo alaban, lo aplauden y lo admiran. Tiene a medio mundo hablando de él. Es co - goleador en la Liga Española; y sin haber jugado todos los partidos es el cuarto goleador de la eliminatoria suramericana. Eso sí, es colombiano y no juega en uno de los dos grandes del fútbol ibérico; lo que le da más mérito, y a la vez, le consigue detractores que desconocen sus grandes méritos en el momento actual.

Seamos realistas: los goleadores colombianos que han trascendido en el mundo son muy pocos. De la historia reciente la lista tiene solo dos: Asprilla y Ángel; que tuvieron temporadas estelares en Italia e Inglaterra.  Lo de Falcao ha tenido más trascendencia. Hoy en día es el mejor 9 de mundo. Así lo reconocen los equipos más importantes de las principales ligas del planeta. Está en su mejor momento  él lo sabe y lo dice. En su equipo y en la selección es el jugador fundamental, lo apreciamos todos en cada juego. 

Para hablar de él hoy  solo caben elogios, es cierto, pero recordemos que no siempre fue así. La memoria nos trae sus primeros llamados a la selección, donde o no apareció en la nómina titular o estando en la cancha fue intrascendente. La explicación más común es que los técnicos que tuvo eran ultradefensivos, que no supieron aprovecharlo o que lo pusieron a jugar en una posición equivocada. Podría ser, pero tampoco podemos ignorar que, a veces, el goleador no está,  o que le cuesta mucho entrar en la dinámica del juego. Podría ser eso, por qué no; en el fútbol, solo cuenta el hoy.

No olvidemos que Falcao actúa en una posición, la de 9, que es de rachas y de dependencias. Para que brille, el técnico tiene que saberlo rodear; como dije en una columna anterior el equipo debe jugar con él y no para él. Además, es normal que en su puesto, en cualquier momento, el delantero pase por alguna sequía goleadora; ojalá se demore bastante. Para el fútbol es un superdotado, pero también es un ser humano normal, y la fragilidad de esta condición aparece en cualquier momento.  En el fútbol solo cuenta el hoy y el Atlético de Madrid lo sabe.

lunes, 15 de octubre de 2012

De largo aliento (15 de octubre de 2012) - Cuando ganar se vuelve costumbre


Cuando ganar se vuelve costumbre
Por Jhon Jaime Osorio
@jhonjaimeosorio

Publicado en la columna "De largo aliento" el 15 de octubre de 2012

Para el deporte colombiano, ganar se volvió costumbre. La semana pasada no fue la excepción. Los ciclistas hicieron la fiesta en Cali en la Parada Mundial de Pista, el clavadista Alejandro Arias se colgó un bronce mundialista en el certamen orbital de la categoría junior en Australia y la patinadora Luz Urrea se metió al top 10 del mundial de artístico en Nueva Zelanda. Las 3 actuaciones tienen significado de hazaña y refrendan una vez más el alto nivel que ha alcanzado el país en los deportes individuales, donde ya es habitual ver el tricolor en el podio; se volvió costumbre.

No es que antes no se ganara. Lo que pasa es que ahora las buenas presentaciones son más frecuentes. El detonante pareciera haber sido la histórica actuación olímpica en Londres. Después del glorioso agosto del 2012, los ciclistas, los patinadores, los clavadistas y representantes de muchos otros deportes han conseguido destacadas figuraciones. Hasta la Selección Nacional de fútbol pareciera haber recibido una inyección de sentimiento patrio y de actitud ganadora luego de ver triunfar a Mariana, Caterine y demás medallistas olímpicos. Desde entonces, los dirigidos por Pékerman también entraron en onda ganadora.

Los logros individuales tienen a Colombia sacando pecho por sus progresos deportivos; pero no podemos olvidar que a nivel colectivo todavía no hay grandes resultados. En los deportes de a uno, los triunfos pueden ser resultado de procesos serios como en patinaje o ciclismo por ejemplo; pero la mayoría de las veces son producto de esfuerzos particulares de los deportistas o de sus padres de familia; o incluso se pueden dar por asuntos del azar. En los deportes de conjunto es en los que realmente se puede mirar el progreso deportivo de una nación en materia de estructura, organización y planeación. Ahí, nos falta demasiado.

El problema que tenemos ahora es el de la costumbre, que cuando se vuelve rutina pasa desapercibida. Desde los Olímpicos, se nos volvió habitual ganar, y de tanto hacerlo, pareciera que es tan normal que ya no le prestamos atención. Tal vez sea  por eso que ya no hay grandes recibimientos, que no se preparan caravanas ni carros de bomberos y que ni siquiera los políticos volvieron a aparecer para tomarse la foto y ganar popularidad de cuenta de los deportistas. He ahí el problema de ganar tanto.

viernes, 12 de octubre de 2012

De largo aliento (12 de octubre de 2012) - Todo tan perfecto asusta


Todo tan perfecto asusta
Por Jhon Jaime Osorio
@jhonjaimeosorio

El ambiente es el ideal y el momento, inmejorable. El partido ante Paraguay hoy es la oportunidad de dar el gran salto a la zona segura de clasificación para el mundial de Brasil 2014; se jugará en medio de un optimismo desbordado, ante un rival en dificultades, con un estadio lleno y con una Selección rebosante de confianza. Sin embargo, Todo tan perfecto asusta.

Digo que asusta, porque muy pocas veces a Colombia le toca así. Hace rato que a nivel de selecciones a la nuestra le toca nadando contra la corriente, viviendo la eliminatoria con afugias y sin un estilo que garantice reconocimiento y respeto. Hace 3 eliminatorias, doce años, desde que se perdió la identidad,  desde que se quiso cambiar el toque por el biotipo, que Colombia no convocaba con tanta convicción.

El hoy es promisorio y alentador. Colombia tiene un goleador como nunca antes lo tuvo, el mejor del mundo en el momento; un nivel alto en la mayoría de los jugadores, un técnico que habla poco y demuestra con trabajo lo que muchos le piden con palabras;  y un entorno muy positivo en Barranquilla, que ha vuelto a ser la casa de la Selección. Los últimos resultados, pero sobre todo, el estilo recuperado, llenaron de confianza al país.

Atrás quedaron las fuertes críticas por el salario multimillonario del estratega, las polémicas por la convocatoria de uno u otro jugador, los cuestionamientos por la forma como sacaron a Leonel, y las acusaciones duras por la presencia de supuestos empresarios muy cercanos al cuerpo técnico. De eso ya nadie habla, porque el camino al mundial se enderezó, porque Colombia volvió a jugar al toque y porque los resultados se dieron.

El hoy tan bueno puede ser hasta peligroso; si solo es un hoy y no se asegura una continuidad en el tiempo. Nadie garantiza que los resultados se sigan dando, que el camino a Brasil siga estando tan claro y que el estilo se conserve y se fortalezca. Colombia es un equipo en construcción, la tabla está apretada y el calendario apenas va en la mitad. Ah, y ahora viene un descanso de varios meses que puede traernos sorpresas después.  Por ahora, la mejor fórmula es la mesura, la clave está en la tranquilidad y la mejor forma de disfrutar es con el fútbol, no con los puntos.

miércoles, 10 de octubre de 2012

Tiro libre 29 - Comesaña salió ligero

Comesaña salió ligero
Por Jhon Jaime Osorio
@jhonjaimeosorio

Publicado en la columna "Tiro Libre" del periódico QHubo el 10 de octubre de 2012

Hoy quiero hacer un comentario ligero, porque es una apreciación a la distancia y sin conocer detalles de fondo. Tiene que ver con la renuncia del profesor Comesaña al Deportivo Cali. Mi apreciación es sencilla: el técnico no aguantó más que el equipo no le quisiera marchar. Se fue porque no encontró eco en los jugadores, porque lo hicieron aburrir.

Lo digo sin tener mayor información de lo que pasa al interior del cuadro azucarero. Es una simple percepción luego de verle algunos partidos por televisión. Se me hace muy evidente; patético, dirían las señoras. A Comesaña, el grupo no le caminó. Literalmente, se le pararon en la cancha. Difícil realidad del fútbol: si el equipo no "le copia", el entrenador sobra. Si el jugador no quiere, no hay entrenador que valga.

Si me permiten otra ligereza, me atrevo a decir que en el fútbol colombiano se ha vuelto costumbre que los jugadores se impongan; que hagan lo que ellos quieran. Es otra percepción sin mayores argumentos de peso, que obedece a una expresión coloquial que le escucho decir en la gente del fútbol en repetidos espacios: hay jugadores capaces hasta de hacerle el cajón a su propio técnico. Para mí, eso fue lo que le pasó a Julio Comesaña.

Lo que no es ligero es pensar que el técnico siempre está en desventaja. Esa es una realidad. Generalmente, sus dirigidos gana más que él, asunto que no es normal en otras profesiones; está en la raya y no en la cancha, luego no resuelve las situaciones de forma directa; el equipo invierte en la ficha de sus jugadores, son de su propiedad, son su capital, mientras que en el técnico solo invierte el salario y no es más que un empleado; numéricamente siempre será más fácil sacarlo a él que a un grupo de jugadores; la frase “los contratan por buenos y los echan por malos” ha hecho carrera; y es el que siempre pone la cara ante el público por el funcionamiento regular del equipo, mientras el jugador puede esconderse en el camerino.

Difícil profesión, pero así está diseñada. Es otra de las particularidades del fútbol. En otros deportes de conjunto, el técnico tiene más peso, y más respeto de sus dirigidos. Eso sí, el del Cali es un caso extremo, pues pasan y pasan técnicos de todas las estirpes y ninguno logra echar raíces. Mejor dicho, pasan muy ligero.

lunes, 8 de octubre de 2012

De largo aliento (8 de octubre de 2012) - Sin plata no hay deporte profesional

Sin plata no hay deporte profesional
Por Jhonn Jaime Osorio
@jhonjaimeosorio

Publicado en la columna "De largo aliento" del periódico El Deportivo el 8 de octubre de 2012


La Ley del Deporte en Colombia define el deporte profesional como aquel en el que el deportista recibe un salario por la actividad que realiza. Para la Ley no importan los imponderables, como por ejemplo que el salario no llegue a tiempo, como pasa en varios equipos del fútbol; o que los patrocinadores no aparezcan y no haya dinero para pagar el salario, como ocurre en varios equipos del invitacional de baloncesto.

Para el análisis de fondo, esos imponderables deben contar.  Que los problemas de ese tipo aparezcan en cualquier actividad humana es apenas normal; pero que se vuelvan repetitivos y frecuentes, y que a veces nunca encuentren solución, es dramático y muy preocupante. 


Lo del baloncesto por poner un solo ejemplo, donde el club Arrieros de Antioquia está a punto de dejar la Copa por falta de patrocinador, es apenas una de las muchas situaciones que ayudan a demostrar que en Colombia el deporte profesional no tiene plata, y por ende, no podría denominarse así. 


No tiene presentación que un equipo como Arrieros empiece a competir sin tener clara su situación financiera; es un riesgo que no se debe asumir. Tampoco es entendible que ciudades con toda la tradición en el deporte como Cúcuta o Medellín en el caso del baloncesto se queden de un momento a otro sin apoyo para sus clubes. Falta apoyo, falta mercadeo, falta visión y falta gestión. En dirigentes deportivos, sector oficial y empresa privada.


Lo del profesional es otra arista, otra faceta problema de nuestro glorioso deporte, actividad cenicienta en el país. Deporte sin plata, al que solo lo salvan los esfuerzos aislados y los triunfos importantes para que se acuerden de él.

viernes, 5 de octubre de 2012

De largo aliento (5 de octubre de 2012) - Lo normativo y lo formativo

Lo normativo y lo formativo
Por Jhon Jaime Osorio
@jhonjaimeosorio

Publicado en la columna "De largo aliento" del periódico El Deportivo, el 5 de octubre de 2012



A Bedoya le bajaron de 15 a 11 fechas la sanción por haberle pegado una patada un rival que estaba en el suelo. A Luis Fernando Mosquera le pusieron una sanción de 6 fechas por mostrar los genitales. Al Cartagena le sancionaron la plaza por los disturbios que protagonizaron sus hinchas... Es lo normativo, nada raro hasta ahí. Ahora bien, lo triste es que cada que estos hechos ocurren nadie se ocupe del componente formativo, que lo debe tener el fútbol como parte de la sociedad.


Quien comete errores debe pagar por ellos; para eso están los reglamentos. La sanción es el castigo que impone una norma por un comportamiento indebido; si debió ser más o menos en cada caso es un asunto de revisar los reglamentos y la interpretación que hacen de ellos quienes tienen la responsabilidad de aplicarlos. Eso se debe hacer, pero la discusión no puede quedarse en el número de fechas, eso es lo operativo.

Lo de fondo es qué pasará con esos jugadores o esas plazas sancionadas después de cumplido el castigo. Bedoya y Mosquera volverán a jugar, Cartagena tendrá nuevamente fútbol, y la vida seguirá igual. No debería ser así. A parte de la sanción en fechas, los clubes o la Dimayor deberían tener alguna estrategias para trabajar con el jugador y con los aficionados, de tal forma que cumplida la sanción haya cierta disposición para que los actos no se repitan. Eso se hace con formación. No basta el castigo, se requiere un aprendizaje a partir de él.

Esto último suena bonito, pero es una idea difícil de vender. Ni siquiera la sociedad lo hace: quien purga una condena por un delito difícilmente vuelve a la sociedad rehabilitado para no volver a delinquir. En el fútbol es igual. Pagar la sanción en fechas no implica recuperar al ser humano. El fútbol debería rehabilitar a sus hombres, porque es el mismo fútbol el que los lleva a cometer esos actos censurables.

Tampoco es solución la estigmatización social, y mucho menos la exclusión total, que algunos llegaron a pedir para Bedoya.  No basta con multar y sancionar. De vez en cuando, es bueno pesar en el ser humano que cometió el error. Que pague, sí, pero que reciba ayuda. No todo puede ser negocio.

jueves, 4 de octubre de 2012

Tiro Libre 28 - ¿Emotivo y demasiado frágil?


¿Emotivo y demasiado frágil?
Por Jhon Jaime Osorio
@jhonjaimeosorio

Publicado en la columna Tiro Libre del periódico Qhubo el 4 de octubre de 2012

En 2 fechas el Cali cambió la crisis por la esperanza. En 2 partidos Nacional pasó del noveno al cuarto lugar. El Cartagena revivió tras ganar un solo encuentro. En dos compromisos, el Cúcuta pasó de estar cómodo en la zona de clasificación a volver a vivir la presión que implica el puesto de la promoción. En dos o tres fechas, el panorama de la Liga cambia totalmente. Muy emotivo, cierto. Pocas ligas del mundo con tanto dramatismo. Pero, ¿y el nivel?

¿Estamos viendo buen fútbol, o nos estamos divirtiendo solo con lo apretado de la tabla? Si es lo segundo, como creo, ahí está la explicación a los bajos promedios de asistencia. Es cierto que el fútbol está mediado por el fervor, la identidad y la pasión que genera un equipo, lo que garantiza la presencia de muchos aficionados. Pero no se puede olvidar que también es una actividad metida en el negocio del espectáculo, y que como tal, si es bueno convoca y si no lo es, aleja. Nadie paga por ver algo sin atractivo.

El campeón y el subcampeón del torneo pasado están por fuera de los 8. Salieron a vacaciones y no alcanzaron a trabajar previo a la Liga del segundo semestre. Por otro lado, a excepción de Millonarios, la intermitencia en el fútbol y la irregularidad en los resultados son las constantes. Claro que el cuadro azul no tuvo esa misma consistencia hace 6 meses. Rendimiento momentáneo.

En un torneo tan apretado, los equipos se preocupan por sumar y no por jugar. El nivel es frágil. Los sistemas defensivos se imponen para la búsqueda de puntos. Los aficionados solo responden masivamente cuando llegan los cuadrangulares, que casualmente es cuando ya solo sirve ser primero.

El torneo colombiano no es particular porque sea corto; muchos países en Suramérica tienen dos torneos al año. Lo particular es que en la primera fase a muy pocos les interesa ser primeros, porque el premio es “invisible”. En los cuadrangulares el tema cambia radicalmente, porque solo sirve ser primero, con muy poco margen de error. Lástima que a esa fase llegue menos de la mitad de los equipos.

Faltan 7 fechas y el penúltimo del torneo, Envigado, todavía podría entrar. Todos tienen opción. Muy emotivo sin lugar a dudas. Demasiado tentador para las estadísticas periodísticas y para los hinchas sufridos. Pero ¿y del fútbol qué? De eso no se habla, el asunto es solo matemático.

lunes, 1 de octubre de 2012

De largo aliento (1 de octubre de 2012) .- La NBA no quiere teatreros


La NBA no quiere teatreros
Por Jhon Jaime Osorio
@jhonjaimeosorio

Publicado en la columna "De largo aliento" del periódico El Deportivo el 1 de octubre de 2012

La NBA no quiere teatreros en su Liga y ya legisló contra ellos. Apelará a la tecnología para sancionar a los jugadores que finjan faltas inexistentes. La comisión arbitral revisará los videos de los partidos y podrá multar y sancionar a quienes en la cancha engañen a los árbitros simulando acciones en contra. Una vez más, los directivos del baloncesto profesional americano demuestran su constante preocupación por mejorar el espectáculo y por hacer un poco más  justo el juego. Ese debería ser un principio orientador para quienes dirigen el deporte profesional en cualquier disciplina.

En el baloncesto, como en todos los deportes de conjunto en los que hay contacto con el adversario, abundan los jugadores que se tiran al piso sin motivo, aprovechando la velocidad de las acciones de juego. Lo hacen para impresionar, para engañar al árbitro. Son tramposos y eso riñe con la filosofía del deporte; de allí que el reglamento los califique como “actos antideportivos”. No es una forma legal de jugar.

Aunque en los reglamentos de competencia existan las normas sancionatorias, la “viveza” de algunos, la “preparación” de otros y la dinámica del juego, hacen que muchas veces el teatrero, que es el verdadero infractor, salga premiado en su acto. La apreciación de los árbitros, que tiene que hacerse a la velocidad de las jugadas, es frecuentemente engañada y las injusticias son repetidas. A partir de esta temporada, el tramposo podrá ser sancionado después del juego, si la comisión arbitral lo “descubre” al revisar el video del partido.

Seguramente, la norma tendrá su polémica. Pero más allá de su aplicación, hay que reconocer que la cultura deportiva americana mantiene una preocupación constante por mejorar los reglamentos, y con ellos, el espectáculo. Ellos cuidan el producto para sea un buen negocio; por eso buscan mejorarlo día a día. Ellos saben que los jugadores tramposos solo generan inconformismos y nada aportan para el juego como tal. Son actores, que con sus interpretaciones le hacen daño al juego.

En el espíritu de todo deporte debe promoverse la nobleza. Con esta norma, creo que el baloncesto lo hace. ¿Será que algún día veremos esto en el fútbol? No creo. No porque no sea noble, sino porque todo indica que a los señores que legislan en la FIFA les interesa demasiado la imperfección del juego. 

viernes, 28 de septiembre de 2012

De largo aliento (28 de septiembre de 2012) - Ecos de una goleada


Ecos de una goleada
Por Jhon Jaime Osorio
@jhonjaimeosorio

Publicado en la columna "De largo aliento" del periódico El Deportivo el 28 de septiembre de 2012

Que estaban cansados, que faltó compromiso, que se les cayó la moral muy rápido, que bajaron los brazos muy temprano, que fue un accidente, que Millonarios tuvo una mala tarde, que el técnico planteó mal el partido desde lo táctico, que los jugadores no lo asumieron el juego con seriedad… todo tipo de disculpas se han escuchado para un 8-0 categórico, contundente e inmisericorde al que solo le cabe una explicación: a nivel de clubes estamos muy lejos del nivel internacional.

Lo primero también es cierto. Parafraseando la canción de Niche, al Millos de ayer no se le vieron las ganas, no se le vio la voluntad y no se le vio el deseo. Eso es grave. Pero no puede ser esa la justificación de una derrota que puso en evidencia la gran debilidad que tiene nuestro fútbol de clubes.

El problema no es que Millonarios haya perdido y que su presentación haya sido caótica. Muchos menos podemos creer que la imagen de nuestro fútbol se va a ir al piso por ese resultado. En el suelo está hace mucho rato. Nuestro fútbol de clubes, en amistosos o en torneos continentales, para el caso es lo mismo, cada vez demuestra que no está al nivel de los demás países suramericanos y que día a día se aleja más del nivel de los clubes europeos.

Si de argumentos se trata bastaría con mirar los títulos en Libertadores, en Suramericanas y en Merconortes; son escasos. También podríamos repasar lo ocurrido en las últimas presencias internacionales a nivel de clubes; los equipos colombianos se quedan en las primeras fases.

La distancia entre el Madrid y Millonarios es abrumadora; la visita del Atlético a Colombia hace poco también había puesto en evidencia esa lejanía entre nuestro balompié criollo, lleno de individualidades brillantes, pero muy débil a nivel de clubes. Celebremos el momento estelar de Falcao como mejor goleador de la Liga española, pero revisemos muchas cosas en nuestra Liga criolla.

Ya no más disculpas. Antes que nada, comencemos por aceptar que estamos muy lejos, que nos falta competitividad y que eso no solo tiene que ver con la actitud, el talento o la suerte; sino que tiene mucho para revisar en organización, sistema de campeonato y dirigencia.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Tiro libre 27 - El tema no son los títulos, sino la ética


El tema no son los títulos, sino la ética
Por Jhon Jaime Osorio
@jhonjaimeosorio

Publicado en la columna "Tiro libre" de periódico Qhubo el 26 de septiembre de 2012

No se engañemos: el tema de fondo no es la devolución de los títulos de Millonarios. Tal vez ni lo hagan, pero el solo hecho de pensarlo y decirlo públicamente armó una gran polémica. Como casi siempre en los asuntos del fútbol y del país, la discusión se quedó en la superficie, en la acción, y no fue al fondo del tema, a las causas y a las implicaciones que tiene el anuncio. Para mí, lo que emerge de fondo es una relación nunca antes tocada entre ética y fútbol, que gracias al señor Gaitán nos tiene que poner a pensar.

Sobre el tema, hago tres apuntes concretos. Lo primero es que el narcotráfico de los 80 permeó muchas actividades en Colombia y seguramente el fútbol no fue la excepción. Lo segundo es que como la mayoría de las acciones de la mafia en esos años, las pruebas sobre su presencia en el balompié no existen, fueron borradas o están ocultas; lo que impide cualquier acción legal. Y lo tercero es que las declaraciones del presidente de Millonarios revolcaron sentimientos y envidias, y despertaron fantasmas y mitos de un tema triste y penoso de nuestra historia.

Por lo anterior, insisto en que el tema no es si se devuelven o no los títulos de Millos, ni cuál equipo tiene más títulos dudosos. Ni Gaitán aseguró  que sea un hecho, ni afirmó que lo oscuro de las dos estrellas ochenteras esté comprobado. La propuesta invita a mirar al pasado, esculcar en la historia y, sobretodo, revaluar un tema al que el país futbolero le había echado tierrita por temor o conveniencia, proponiendo auto-sanciones por posibles pecados de esos tiempos oscuros, es de por sí una invitación a pensar éticamente. Invita a la reflexión, al debate, a la sana discusión sobre la transparencia del fútbol. Gran aporte del presidente azul.

A diario nos quejamos de que el fútbol está contaminado. Dudamos de los directivos, de los periodistas, de las barras, de los árbitros, de los empresarios y de los patrocinadores. El domingo, por ejemplo, todos reclamábamos trasparencia en los arbitrajes. Ayer nos hablaron de transparencia en la historia y más de uno dijo que era inapropiado, atemporal, innecesario, desfasado y peligroso. ¿Entonces? Por doloroso que sea, si el fútbol tiene sus “fosas comunes”, hay que abrirlas y empezar la reparación. 

lunes, 24 de septiembre de 2012

De largo aliento (24 de septiembre de 2012) - Garrote para Bedoya, ¿y la zanahoria para Vélez?


Garrote para Bedoya, ¿y la zanahoria para Vélez?
Por Jhon Jaime Osorio
@jhonjaimeosorio

Publicado en la columna "De largo aliento" del periódico El Deportivo, el 24 de septiembre de 2012

Todo el garrote ha sido para Gerardo Bedoya. Se lo merece. La patada en el piso a un rival es un acto censurable y debe tener una sanción ejemplarizante. En eso no hay discusión. En las redes y en los medios, la indignación ha sido total. Ahí me sumo. Ese tipo de actos antideportivos atentan contra el juego e incitan a la violencia en la cancha y en la tribuna. Son lamentables. El garrote nacional es para Bedoya. Estoy de acuerdo. Sin embargo no nos quedemos en lo mismo, en la desafortunada acción del jugador; ¿qué tal si miramos, por ejemplo,  la actuación de Adrián Vélez, el árbitro del clásico capitalino? El reto que tuvo en el momento de la acción de Bedoya y en la bronca que esta desató fue bastante complicado. Sí, garrote para Gerardo, pero vale la pena darle zanahoria al juez del compromiso. Manejó profesionalmente la situación.

Cuando el árbitro es protagonista por sus errores, el periodismo, los jugadores, los técnicos y la afición le caen con todo. Lo critican, lo califican mal y hasta lo vetan. Cuando tiene un reto complejo, difícil, y demuestra toda su capacidad nadie se acuerda de él. Desde el sábado estamos hablando de la irresponsabilidad de Bedoya y Cardona, y de la manera como se dejó provocar Torres; pero nadie se ha detenido a pensar, qué habría sido del clásico bogotano si Adrián Vélez no interviene como lo hizo, para controlar el juego.

Una vez finalizó el primer tiempo en El Campín, los comentaristas y analistas arbitrales de los diferentes medios mencionaron a Vélez solo para decir que había cometido un error: adicionó 2 minutos y debían ser muchos más. Nadie se acordó que por su intervención asertiva el problema no pasó a mayores.

Algunos dirán que el árbitro está para aplicar el reglamento, que para eso le pagan y que eso fue lo que hizo. Es verdad. Pero la situación que tuvo que afrontar después de que Bedoya, ya expulsado, le metió el puntapié salvaje a su colega, fue inusual y peligrosa. Algo gravísimo pudo pasar. Vélez mostró autoridad, conocimiento, seguridad y temple. Evitó que el juego terminara en una batalla campal; y siendo más dramático, en un desastre. Solo por el manejo que le dio a esa acción se merece un 10 aclamado; así los analistas le hayan dado 7. Zanahoria para Adrián Vélez. 

viernes, 21 de septiembre de 2012

De largo aliento (21 de septiembre de 2012) - Fecha de clásicos: alerta naranja


Fecha de clásicos: alerta naranja
Por Jhon Jaime Osorio
@jhonjaimeosorio

Publicado en la columna "De largo aliento" del periódico El Deportivo el 21 de septiembre de 2012

Llegó la fecha de clásicos en el torneo profesional del fútbol colombiano. Los enfrentamientos regionales que otrora eran motivo para preparar la fiesta y organizar el grupo de amigos, hoy en día son un gran dolor de cabeza para las administraciones municipales. Es triste, pero cada que llega la fecha nueve, en todo el país toca prender la alerta naranja en las ciudades; porque cualquier cosa grave puede ocurrir.

Cuando los profundos problemas sociales empezaron a ocupar el escenario del fútbol, el pensamiento salomónico de muchos, entre los que me incluyo, era que el empate era el resultado más conveniente para evitar ánimos caldeados  y una que otra riña. Clásico en empate es clásico en paz, pensábamos. Sin embargo, esta teoría sucumbió rápidamente ante el descontrol social que dejó de ser un problema del estadio, en el que se han ido implementando todo tipo de medidas policivas, y se convirtió en un problema de toda la ciudad.

La rivalidad es natural en el deporte. La competencia necesariamente la implica. Pero sobrepasar los límites simbólicos que supone del enfrentamiento deportivo, para asumir la agresividad extrema y llegar a la barbarie son asuntos irracionales, excesos que infortunadamente  son comunes a casi todas las sociedades modernas.

Desde el miércoles comenzó la tensión. Basta revisar un poco las redes sociales como Facebook o Twitter para leer todo tipo de improperios e insultos. También se pueden recorrer los sitios de venta de boletas, o pasar por lugares de encuentro de algunas barras para tener la dimensión de la preparación que hoy se hace para los clásicos. Ya no se preparan fiestas sino guerras. En Medellín, en Bogotá, el eje cafetero, o cualquier rincón del país, los barrios se vuelven trincheras gigantes donde cada bando prepara su emboscada. Suena crudo, pero no es exageración.

No tiene sentido que cada que se acerque un clásico las ciudades tengan que triplicar fuerza policial y la ciudadanía tenga que vivir viva en medio de una fuerte tensión. El control no puede ser asunto solo de la autoridad, porque siempre excederá su capacidad. Debe involucrar a todos los actores, que en este caso son los grupos organizados de hinchas, los clubes, los árbitros, los dirigentes y los medios. Ya que están de moda los diálogos de paz, recordemos que el primer paso llegar a ella es reconocer que estamos en conflicto. En el fútbol, particularmente para los clásicos, lo estamos. Ojalá el domingo no pasemos de la alerta naranja a la roja. 

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Tiro Libre 26 - Algo pasa en Nacional


Algo pasa en Nacional
Por Jhon Jaime Osorio
@jhonjaimeosorio

Publicado en la columna Tiro Libre del periódico Qhubo el 19 de septiembre de 2012

A Nacional le pasa algo y no es un problema puntual. Es una historia que con títulos o sin ellos se repite cada temporada. El fútbol del equipo no llena la retina de sus hinchas y la expectativa generada con la conformación del plantel se diluye con el pasar de los partidos. Es una constante cada temporada. No es asunto de resultados, sino de desilusión por el juego.

El equipo verde siempre es de los que más invierte en contrataciones. Es una organización con músculo financiero y por ello puede armar nóminas costosas; situación que pone a sus hinchas a soñar con más títulos y mejor fútbol. Lo primero no siempre se cumple, pero igual el equipo suma copas y mantiene su estatus de club ganador. Lo segundo es lo que causa múltiples desengaños; no por la propuesta en sí, sino por la disposición, por la actitud de los jugadores en la cancha, que en algunos casos deja mucho que desear.

El fondo no pasa por el técnico. Osorio, Escobar, Santa, Cabrero, Suárez y de ahí para atrás muchos más han padecido el asunto. Cada uno le ha dado su toque táctico a la institución, pero aunque han hecho todo tipo de esfuerzos ninguno ha podido dar con el 11 ideal para correr, jugar bien, ganar y sobre todo, convencer totalmente a una afición numerosa y exigente. El domingo pasado fue Osorio el que advirtió que hay jugadores que no están dando lo que él y la afición esperan; nada nuevo en la historia del equipo verdolaga.

Para muchos, prender las alarmas sobre el tema puede sonar exagerado, pues apenas van 8 jornadas de la Liga y el equipo está a un solo punto del octavo lugar. Cierto. Además, si el equipo gana el clásico del fin de semana y juega bien, más de uno dirá que estas líneas no tenían fundamento. De acuerdo. Si queda campeón, y tiene con qué, me tildarán de negativo. Lo acepto. Incluso, más de uno me cuestionará que hable de Nacional y no me refiera a otros equipos que están en la misma condición matemática o deportiva. Hasta tienen razón.  Eso sí, que algo pasa en Nacional, que es una constante años tras año, y que la alta inversión no se refleja en la cancha, no creo que tenga mucha discusión. ¿O sí? Invierten mucho, gana lo suficiente, pero se entregan poco. ¿O no?

lunes, 17 de septiembre de 2012

De largo aliento (17 de septiembre de 2012) - Asunto de Estado y asunto de gobernantes

Asunto de Estado y asunto de gobernantes
Por Jhon Jaime Osorio
@jhonjaimeosorio

Publicado en la columna "De largo aliento" del periódico El Deportivo, el 17 de septiembre de 2012

Hace poco, cuando terminaban los Olímpicos, los analistas desglosaban la medallería a favor de una vieja tesis que dice que el desarrollo de los pueblos puede medirse por sus resultados deportivos. Mostraban, por ejemplo, que de los países miembros del G8, que son las naciones de mayor peso político, económico y militar a nivel mundial, hubo seis entre los primeros ocho puestos. No quiero defender ni atacar la tesis, pero sí traerla al contexto nuestro, cuando faltan escasos 47 días para que se inicien los XIX Juegos Nacionales.

Los Juegos no miden solamente el trabajo de los deportistas para buscar unas medallas sino el desarrollo de sus regiones y el liderazgo de sus gobernantes y, a la vez, de sus pueblos. De allí su importancia más allá de los coliseos y las pistas. Históricamente, el poderío deportivo en Colombia ha sido una lucha entre Antioquia, Valle y Bogotá. Es indiscutible que esas “potencias” son las regiones con los mayores índices de desarrollo económico y social.

Entre lo que pasa en el mundo y lo que pasa en el país hay una diferencia fundamental que hace que la vieja tesis tenga que ser mirada con beneficio de inventario. En el mundo, los países que pelean los Olímpicos tienen unas políticas y unas infraestructuras deportivas diseñadas al largo plazo, y piensan la alta competencia como una actividad de representación, identidad e indicador de desarrollo. En Colombia, los departamentos no tienen esa mirada, el trato a esta actividad depende de la voluntad del gobernante de turno y, la mayoría de las veces, es secundario para entre las prioridades que ellos definen.  En  las potencias mundiales, el deporte es asunto de Estado; en Colombia, asunto de gobernantes.   

Los Juegos, por su ubicación en el inicio del ciclo olímpico, coinciden con el cambio de gobierno en las administraciones departamentales y terminan mostrando la gestión del administrador anterior y no la del recién llegado. Basta con recordar que el Valle estuvo 4 meses sin gobernador en propiedad, que en Bogotá se demoraron 5 meses para nombrar director del IDRD y que en Antioquia la mirada hacia la alta competencia no ha sido clara. Sin embargo, estos asuntos no impedirán que sean estas 3 las delegaciones que peleen el título.

Lo triste es saber que a 47 días del inicio, ya sí muchos departamentos anuncian aportes, apoyos e inversiones para conseguir medallas. Recuerden que las medallas no se consiguen sino que se construyen.